
La Compañía de Ariel Zuria - Teatro Salvadoreño. Dirección: Héctor Estrada (Ariel Zuria). Otras obras: “Carburo – clown”. Información: peludocho@hotmail.com. Duración: 28 min.
Teatro Salvadoreño
[flashvideo file=video/caperucita_lola.flv /]
.
¿Qué puedes decir del teatro salvadoreño hoy, crees que el desarrollo de las artes escénicas nacionales ha sido satisfactorio?
Hablemos de dos aspectos: formación y producción.
En los últimos 25 años no se puede hablar de formación. No existe formación sistemática. Los actores se forman heroicamente, a la brava, aprovechando cualquier taller que encuentren. La llama sagrada existe y hay mucho talento para el teatro.
En cuanto a producción, la llama sagrada también existe, pero es difícil mantenerla viva. Imagínese un medico que no puede llegar a su consulta o un profesor que no puede llegar a su aula porque tienen que atender cada uno su tienda; allí tiene la situación del teatro en El Salvador hoy. Estamos en vía de profesionalización, se ha desarrollado mucho, se han abierto espacios, pero no por eso puede considerarse una profesión. Los horarios siguen siendo un problema mayor. La casi totalidad de los teatreros tienen que dedicarse a otros menesteres para ganarse la vida. Eso influye en la calidad de los espectáculos, ya que los ensayos son difíciles de organizar.
¿Como debe ser una política estatal en materia escénica?
Hace falta la voluntad política. Voluntad de crear y mantener centros de formación teatral y métodos de difusión dignos de ese nombre.
¿Qué deben hacer desde dramaturgos hasta actores, en un ambiente de inercia? hablamos de cómo despertar a la sociedad.
Hablar y escribir de lo que viven sin ser miserabilista.
¿Podrías mencionarnos los principales trabajos teatrales en los últimos 20 años?
El nuevo soplo indudablemente lo dio el Festival Centroamericano “Creatividad sin Fronteras”, la creación de grupos nuevos, organizados por jóvenes que se dieron cuenta que un grupo también tiene que administrarse, la apertura del Teatro Luis Poma que establece una constancia en la presentación de espectáculos, el establecimiento de grupos universitarios.
Ahora, veremos que sucede con el recién reabierto Teatro Nacional.
¿Cómo se puede crear una pieza salvadoreña que logre traspasar las fronteras?
Apoyándola en la creación y la difusión.
¿Como partimos de cero para esto?
Con voluntad política.
En teatro ¿calidad o marketing?
Estamos en pañales.
Si pudieras definir las etapas del teatro salvadoreño ¿cómo lo harías?
Con la creación de bellas artes en los años 40 y 50 se comenzó una producción de obras.
El teatro universitario bajo Edmundo Barbero en los 60 dio a conocer el teatro universal y de vanguardia. La formación sistemática impulsada por Walter Beneke en los 70 con el Bachillerato en Artes, para formar actores.
La dificultad es la de mantener vivos estos programas.
¿Cuál es la temática actual según tendencias en el teatro?
Vivimos una época sin grandes proyectos ideales; hay tanta diversidad en la creación artística que no creo que se pueda hablar de una sola tendencia en la temática. Desde Samuel Beckett, la temática principal sigue siendo la alienación del hombre. El papel del teatro siempre ha sido el de tratar de comprender como el hombre lidia con su existencia.
¿Qué clase de teatro hace Roby Salomón?
Intento hacer un teatro de calidad que cuente historias que interesen al público. Un teatro que, más que aportar respuestas, haga preguntas. Un teatro en el que cada espectador ve su propia obra, distinta a la que ve su vecino, un teatro en el que el espectador interpreta la obra a través de sus propias vivencias, sus inquietudes y sus aspiraciones. Un teatro hecho con buenos actores, con una estética propia que inspire.
Blanca Rubio
redaccion@centroamerica21.com
Fueron muchas las ocasiones en que Héctor Estrada me invitó a ver sus obras de teatro: La maleta del burumbum y Carburo clown. Nunca pude ir, la mayoría de las veces las excusas fueron reales, pero en más de alguna fue por pura desconfianza, por prejuicio de ir a ver algo que muy probablemente no me gustaría. Asumía que saldría decepcionada por varias razones, básicamente por la inexperiencia de Héctor en la dirección.
No dudo que Héctor sospechara de la causa del rechazo a sus invitaciones, sutil pero vehementemente me hizo notar en varias conversaciones que no estaba improvisando, además de señalarme los detalles de su currículo, aunque él sabía que no me eran desconocidos, era mejor hacer evidentes algunos que se suelen obviar.
La experiencia de Héctor en los escenarios data de mediados de los 90, se inició como actor dirigido por Ciro Rivera en Comunicateatro, pasó luego a la Escuela Arte del Actor con Filánder Funes y por infinidad de talleres, que a falta de una escuela, es la manera usual en que los artistas del teatro educan su vocación en este país. Su trayectoria como actor incluye 30 obras de teatro y más de mil presentaciones en escenarios nacionales e internacionales. Héctor tiene solo 34 años.
Actualmente es director de La Compañía de Ariel Zuria, fundada por él y con él como único miembro estable. Le ahorraré al lector buscar en la historia del teatro el nombre de Ariel Zuria, no existe, es un alter ego de Estrada. Una manera de nombrar algo sin escandalizar a nadie, supongo que muchos habrían reaccionado así si el nombre fuera La Compañía de Héctor Estrada. Con cuatro obras en repertorio La Compañía ha realizado más de doscientas presentaciones, casi todas en circuitos underground; no es usual encontrar las obras de Estrada en las carteleras tradicionales de teatro, que aunque no son muchas dotan a sus protagonistas de cierto reconocimiento y abonan créditos a su trayectoria. Sospecho que mi desconfianza es compartida, muchas oportunidades le han sido negadas por las mismas razones por las que yo no había ido a ver sus obras.
Después de muchísimas negativas, por fin vi dos de sus obras. La primera fue Carburo clown, presentada en la Muestra de Teatro ARTTES en el Teatro Luis Poma. Continue reading