Un análisis de las obras participantes (texto completo)

Marvin Aguilar, culturólogo
Desde que reorganice los juegos florales del departamento de San Salvador en el 2001, trasladándolos desde Panchimalco, hacia San Salvador, cambiándolos además del ensayo a la novela corta, a propósito de la apertura de la Casa de la Cultura del Centro Histórico de la capital, no me imagine que algún día seria llamado para ser jurado del certamen literario que incluso este año quise -otra vez- cambiar al proponer ante la comisión nacional de juegos florales que la convocatoria del 2010 fuera para guion de historietas cómicas. Esto motivado por la poca o mala participación en el género para el que se ha estado convocando en los últimos años. Una parálisis intelectual, miedos artísticos hicieron que algunos miembros de la comisión descartaran este cambio. Esa misma semana el museo Louvre exponía por vez primera comics, dándoles la categoría de arte. Desde Barcelona se les bautizaba como literatura grafica a esta manifestación cultural al decidir una importante casa editorial imprimirlos. Nada será fácil menos rápido en esta parte del mundo pactada con el atraso concluí.
Este 2009 se recibieron nueve participaciones, la mayoría de ellas con la clásica historia de chica conoce chico, o chico conoce chica, fueron abordados sin mayor novedad. Haciéndolas previsibles. Adolecen de conservadurismo literario ya sea desde la forma en que se abordan las relaciones interpersonales en donde el sexo no existe, pasando por la clásica posición política ya sea militante o ausente, terminando en una correcta moral burguesa. Convencer a un jurado de un certamen pasa por saber como piensan. Y en esto hay una dificultad entre los participantes ya que el jurado es secreto. Nuestro criterio subjetivo se enfrenta con el entendimiento del mundo de los concursantes. Contextualizar – entonces- la obra y el texto puede volverse una tarea titánica en el mundillo literato del país. Pasado todo ello se decide un ganador. Tan simple como eso.
Sobre esto creo sin matonería que la literatura debe ser fiel a su tiempo: pos modernista; y esto lo entiendo como: irreverencia (frente a la moral burguesa o comunista la amoralidad), de alto contraste (cambiar la estética que desde el mundo antiguo nos persigue hasta la fecha, por la desfiguración), alternativa (pansexualismo). Decir allí cosas atrevidas y nuevas.
Que no significa que todo esta permitido. En el pos modernismo lo medular es la voluntad humana para que suceda un acontecimiento, obliga a diferenciar uno del otro. Y esto es ya una reflexión filosófica por parte del artista. Esa es la narrativa hoy. El compromiso social no es político partidario, es contra el consumismo irrazonable de las gentes. Los protagonistas no son los cursis amantes de uno y otro sexo -no solo-; ahora son los marginales, los ignorados, perseguidos, los parias, los que allí están, pero todos los ignoramos por que no son el modelo a seguir. Las personas aman, pero también tienen sexo. La literatura que no se escriba desde el neo humanismo (integral, responsabilidad y compromiso social) o constructivismo (humanos propios del contexto socio-cultural y que desde allí resuelven sus problemas personales y comunitarios) -pienso- es conservadora.
Que no estén escritas bajo este tratamiento no necesariamente significa que son malas. Pero no ayuda a avanzar tradiciones, creencias y costumbres inmovilistas que han demostrado por siglos no resolver nada. Por otro lado grandes novelas dentro de esto que yo defino conservadurismo literario ya fueron escritas. Los quizá mejores escritores han sido reaccionarios. Superarlas requiere ingenio que sepa pensar, coordinar y escribir. Estos juegos florales aunque en Europa causen sonrisitas de cicuta nos podrían servir para descubrir ingenios.
No se trata de despreciar las maneras tradicionales o el autor intelectual. Que siendo honestos en estas participaciones estuvo en buena medida ausente tanto uno como el otro aspecto. Sino más bien de “orientar” sin dirigir respetando la libertad humana hacia a donde debería irse la literatura nacional. ¿Energúmenos literarios? Es posible que se vea de esta forma. Pero alguien tiene que atreverse a plantear esta conversación. Esta polémica entre lo viejo y lo nuevo puede encontrar empatías de un bando y del otro. Pero en mi caso personal lucho por ser un individuo de la época, ¿sino cual otra podrá darme la oportunidad de existir?
Algunas piezas pretendieron alejarse del mencionado conservadurismo, una lo hizo completamente, pero con un mal desarrollo. Ninguno a mi juicio logro unificar pensamiento actual, acción y la sistematización literaria esperada. Se dice que una forma de saber que se ha leído un buen libro; es cuando después de haberlo hecho nos invaden unos grandes deseos de llamar por teléfono al escritor y decirle que nos ha gustado su obra. Algunos lograron hacerme reír, interesarme, enojarme, excitarme, apurar la lectura, buscar desintoxicarme leyendo otro libro… pero ninguno me dejo la sensación de hacerle una llamada telefónica para felicitarlo.
Además falto visión, los escenarios son nacionales a acepción de dos novelas, no es patriotismo lo que reclama la literatura, es universalidad lo que le falta al arte nacional. Gavidia rara vez salió de San Miguel, pero supo comprender el modernismo y trasladárselo a Darío. Otro tanto Kant. Un Dalí desesperado por irse de Nueva York, y llegar a Port Lligat.
Sentarse a escribir pasa por entender la problemática del arte nacional conocer que padece de cuatro problemas básicos: no es sistemático, es fracturado, es conservador y no es universal.
De allí que premiar alguna obra que continúe con estas prácticas no es -para mí- hacerle un bien a las artes salvadoreñas. Saramago -dice- que si bien ahora con los blogs se escribe mas, también es cierto que se escribe en igual cantidad mal. Ese es el reto de los juegos florales, de los jurados debido a que en el país no existen revistas especializadas de literatura, es labor de estos certámenes decir hacia donde debería ir -sin ser pretenciosos- la literatura.
Cuando menos generar debates. Hay que seguir convocándolos. Confieso que mi formación ha sido la literatura rusa. Que mi examen final de literatura universal solo se concreto a Thomas Mann, Kafka y Hemingway. Que he quedado maravillado con la humildad de Dostoievski, con la inseguridad de Pushkin al revisar una y otra vez sus poemas. Con la sencillez de Chejov -que teatral la llegada de su féretro a Moscú- la paciencia para detallar de Tolstoi. La pobreza, suicidio, bisexualismo todo trágico en Tsvietaieva. Isaac Babel. La crudeza de Kuprin. La ironía de Saltikov-Schedrin. No en vano Dalí le recomendaba a Lorca leer a los rusos, leer a los rusos. Todos geniales, universales, fieles a sus épocas, nada que un escritor no deba de saber y ser. No reclamo menos de los nuestros. De igual mi estancia en Londres para dejarme convencer por Shakespeare.
Con todas estas subjetividades e imperfecciones aclaradas, que pueden volverme más un lector pasional que un jurado o crítico literario, clamo por la magnánima misericordia característica de los artistas salvadoreños. Doy comienzo en detalle a continuación mi opinión sobre las obras participantes este 2009:
¡Viva la Ira! de Delirayol. La obra ganadora. Esta novela presenta una estructura por mí muy apreciada, la fracturación. Si, desde que leí a Roberto Bolaño, que me llevo a Cortázar, y luego a Julián Ríos, con su obra Larva, comprendí que se trata de una vorágine en la que nunca parece concatenarse algo o nada y menos terminar algo, y que es precisamente este recurso el que vuelve interesante la lectura de este tipo. Literatura abstracta le llamaba yo, influenciado por la psicología rusa. Inolvidable para mi la obra de Milorad Pavic. De este estilo fracturado se ha hecho teatro en México. Así como cine en España.
Percibo que fue escrita por partes y en diferentes tiempos. Lo que no es importante a simple vista pero que finalmente la hizo madurar. De tomar en cuenta también la temática para entender la fracturación: la represión, guerra, violencia urbana predominan a lo largo de la pieza siendo esto el protagonista que va mutando a lo largo de la obra. Y es allí donde esta la lógica. “Dos mariposas rumbo al cielo”, es lo que rescata la novela. Pero lo demás aunque no deja de ser bueno, se enmarca en una serie de oraciones y palabras muy inteligentes, que solo demuestran arrogancia intelectual o desprecio hacia lo que no es culto. Valido. Pero la vuelve -a mi juicio- no tan pos modernista como debió ser. El ciudadano común no es tan elaborado y cuando esta en desgracia o sufre es mas histérico. El recurso de la fracturación es una de las tendencias en la literatura actual, incoherencias dirán algunos críticos. ¿Pero acaso no es incoherente este país u occidente? Si bien estuvo dentro de mi lista para ser premiada, siempre tome mis reservas por que no podía premiar una obra de carácter conservador. No es una posición ideológica, sino artística. Véase para comprenderme la definición de Rimbaud sobre que es un poeta y que yo amplio hacia el artista en blog.alteriuris.net en el articulo Serigrafía Dadaísta. De estructura fragmentada, con contenido al parecer vengativo en algunos pasajes e irrelevante en otros, esta novela daba para convencerme más. Propuesta por Mario Pleitez, apoyada por mi a lo que se sumo Susana Reyes, declaramos como jurado a esta obra, la novela ganadora 2009. Continue reading