PAES y el modelo finlandés

Por Marvin Aguilar

Todos los sistemas educativos en todos los países tienen sus fortalezas y deudas, expectativas y desencantos, son formas diseñadas por y para humanos por eso deben evolucionar constantemente, la gran mayoría está desfasado, fueron diseñados para otro momento, el notable ejemplo de lo anterior es el modelo estadounidense: el peor evaluado dentro de las naciones del primer mundo.

Yo llegue a Finlandia en barco, Hanko, el puerto era una pequeña ciudad, venia de Alemania, había zarpado de Rostock, de allí tome el autobús para Helsinki. Mi visita incluía una visita a la fábrica del cable, una casa de la cultura en la orilla de la bahía de Finlandia, ubicada en una antigua factoría de cables, poseían dos radios comunitarias, una televisora, galerías por artista, biblioteca y por supuesto una cafetería-bar, ¿el objetivo? Asistir a algunas inauguraciones de arte pos moderno nórdico y, observar el modelo educativo finlandés: el mejor del mundo.

La clave es el docente

El hincapié se hace en la educación básica, que para nuestro caso son los jóvenes que están entre 7º y 9º grados, una media de entre los 13 a los 16 años. La edad que según la mala prensa en El Salvador se considera de riesgo: reclutamiento o ingreso a las pandillas, deserción escolar, preeminencia del trabajo, embarazos precoces, cambios hormonales, despertar sexual, entre otras manifestaciones naturales en un ambiente agresivo como el nuestro.

Si bien el entregar uniformes y zapatos a los estudiantes ha sido visto como un avance, y es uno de los puntos mejor evaluados no solo del MINED sino que del gobierno, en el modelo finlandés lo primordial es darles: libros de texto, una comida al día y los utensilios necesarios para las labores en la escuela. La uniformidad es un rezago de las dictaduras, restringe la personalidad. Desde luego la pobreza obliga a entender que el uniforme es un ahorro de ropa. Es simplemente un hecho político: se ha elevado la calidad pero son estándares no validos para que el alumno se desarrolle.

Las escuelas finlandesas están bajo las municipalidades que son las que están más cerca de la comunidad, conocen las necesidades locales, idiosincrasia de la gente, es a la vez una forma de hacer efectivo el poder popular para influir, adecuar la enseñanza a la localización. Lo nuestro diríamos aquí.

Las escuelas están cerca de los centros habitacionales, y en caso de que algunos alumnos vivan lejos la alcaldía se encarga de facilitar el transporte de forma gratuita. Me surge una pregunta llegados a este punto: ¿Qué porcentaje y en caso de destinarse, en qué, del FODES utilizan las alcaldías para fortalecer la red de centros educativos públicos de sus municipios? ¿Qué tan comprometidos están los alcaldes en mejorar la calidad educativa de sus ciudadanos?

Todo en Finlandia descansa sobre el maestro, su preparación es universitaria, el 80% son mujeres, no buscan otorgar un diploma sino prepararlos para la vida, les gustan los niños, ayudarles, y disfrutan enseñando, en la alegría de buscar una respuesta y no en si en la respuesta. Educar es un viaje mágico. Es allí donde escuche que nada malo puede venir del ser humano, que solo hay que escucharlo. La satisfacción de enseñar esta en el momento en que se hace.

El sistema educativo nacional es rígido y memorístico, los griegos hace tiempo descubrieron que eso no funcionaba, que nada se queda repitiendo de memoria sino haciendo, cuando nos emocionamos. La tecnología está ausente en las aulas, internet es una leyenda urbana. Además la escuela salvadoreña es aburrida. En Finlandia cuando un joven no desea seguir el bachillerato puede optar por una formación profesional básica que es impartida en institutos o mediante un contrato de aprendizaje en centros de trabajo, son en total 75 opciones de formación que duran tres años y tienen las equivalencias para poder seguir estudios superiores si así lo desea más adelante.

Existen universidades y escuelas superiores, las primeras son estatales las segundas oscilan entre propiedad municipal o privadas, pueden ser regionales o municipales. El estado subvenciona hasta el 57% del presupuesto pero son en lo demás autónomas.

Soy docente universitario por tres años. De igual descubro la deficiencia con la que llegan los alumnos desde las escuelas, la respuesta es clara. Nuestros maestros escolares están desanimados, algunos no tienen vocación de educador y, sus conocimientos son deficientes, finalmente no tienen bagaje cultural.

A esto hay que sumarle la irresponsabilidad de los padres que descargan sobre el docente escolar la tarea no solo de darles instrucción sino además de educarlos. Si la causa de los malos estudiantes será exclusivamente un bajo salario al educador, entonces estamos perdidos como nación ya que va para largo un aumento salarial que satisfaga al gremio de educadores.

El desarrollo de la educación y las ciencias salvadoreñas

El salvadoreño está formado al no ser bilingüe ni creativo, a optar trabajos en donde no hable y no necesite pensar. Esto se pone de manifiesto en la migración hacia Estados Unidos por citar un caso. El sistema económico que es de donde deviene mucho de lo que se espera de la educación ha cambiado radicalmente, es mas tecnológico, de servicios, lo será cada vez más. Yo podría aceptar que el ciudadano promedio en este pais es instruido pero no me atrevería a creer que es educado.

No se estudia solo para obtener un mejor trabajo, sino que para poseer un acervo cultural que nos enseñe a entender el mundo, uno cambiante, no el que esta sujeto a un solo libro; igualmente la educación nos tiene que hacer mejores seres humanos, cívicos en lugar de patrioteros, con urbanidad, amorosos con el ambiente, deseosos de saber mucho, la verdad. No me creo y no estoy diciendo que el resultado de la PAES significa que nuestros jóvenes no saben nada, lo que esto refleja es que los adultos no hemos descubierto que saben y les gusta, porque seguimos viéndolos desde arriba, una generación que fue educada para un tiempo que ya paso. Decir que porque alguien saco mala nota es pésimo estudiante, es como sostener que quien saque diez de nota lo sabe todo. Ambas premisas son falsas.

Mentir con la verdad

Por Marvin Aguilar

El método borgiano el cual nos permite descubrir quien desea tergiversar la realidad nos dice el escritor, es aquel que recurrentemente utiliza un discurso infinito, barroso y huracanado. Se basa en una jerga aclimatada en la infamia y, es por excelencia una jerigonza con tintes carcelarios y conventillera.

Lo contrario es la fe en el poder y la fuerza de la razón humana, esa que es capaz de mejorar la vida de la humanidad. De allí que la crítica  a las creencias, costumbres y tradiciones se vuelva desde esta dialéctica un rol importante de cualquier articulista.

La causa de la infelicidad nacional es la asfixiante ignorancia de la gente, para evitarla entonces debemos ilustrar, educar al pueblo. La filosofía redime más que cualquier fariseísmo dominguero.

La maldad del oscurantismo se propagó de generación en generación porque no midió el poder el error de trasladar las costumbres, conocimiento equivocado y la técnica corrupta con que han venido construyendo el país.

No midieron el egoísmo humano al que ahora hemos llegado: hay gente instruida pero que no es culta, y esta nos gobierna. Todos somos víctimas y victimarios de las masas, esta pendencia ha logrado que las nuevas generaciones impongan a la sociedad la sordera, esto, que es un rasgo tan natural en la adolescencia es por ahora la principal característica del salvadoreño promedio.

Es nada menos que nuestro principal problema social. Las personas no escuchan y, por eso no es posible el entendimiento. No podemos conocernos. Estamos afectados de adolescencia.

A largo plazo todos estaremos muertos.

Lev Tolstoi crea en una de sus novelas un personaje: Levin, un rico terrateniente joven que desea modernizar el campo de su hacienda, pero se encuentra con la resistencia de los campesinos.

Sus colonos deseaban trabajar a su modo y por eso no estaban completamente de acuerdo con él. Esa manera de dirigir la hacienda era una lucha feroz entre sus hombres y el hacendado. Era un pugilato entre innovación y tradición. Energía versus inercia.

En realidad, con esa actitud, los campesinos no era que buscaban perjudicarle, tan solo les preocupaba el deseo de trabajar como la venían haciendo desde hace tiempo, los intereses de Levin les parecían extraños, incomprensibles y opuestos a las disposiciones de los aldeanos.

Él percibía que su barco zozobraba y no sabía por dónde – más adelante Tolstoi- nos presenta a un noble terrateniente que le explica a Levin la causa de esa actitud campesina: no sé por qué le sorprende, Levin – le dice- el pueblo está tan poco desarrollado moral y materialmente, que es natural que se opongan a toda innovación. Si la propiedad racional ha alcanzado un alto nivel en Europa, es porque allí el pueblo esta educado. Eso es lo que debemos hacer: educar a la población.

Tolstoi, nos plantea una posible salida para superar las resistencias entre clases: interesar al campesino en el nuevo trabajo propuesto, realizar las innovaciones de común acuerdo y, dividir el resultado entre todos.

Es posible como respuesta, ya que la estrategia histórica ha sido por estas montañas la de orillar a las personas a un exceso de humildad, lo que devine cada cierto tiempo en una reacción violenta que transforma entonces sus exigencias y susceptibilidades insoportables.

¿Qué sucede cuando esta humildad ha sido impuesta? ¿Cuál es la reacción? En el caso Ruso puede ser una revuelta como la de Emelian Pugachov que presagiaba la revolución de octubre que dejaría finalmente al pueblo eslavo en manos del padrecito Stalin y a los nobles fuera de por vida de historia patria.

Nosotros hemos tenido síntomas de la actual enfermedad social: una revuelta por la independencia traicionada por los criollos Arce y Delgado por ser esta dirigida por el mestizo Pedro Pablo Castillo; un indígena rey que se levantó con furia; un conflicto armado que continuará reclamando justicia, que podrá dejar hacia el futuro escenas de ancianos sentados en el banquillo de los acusados y, por ahora unos jóvenes sordos, casi 20,000 que reciben el nombre sociológico de pandillas que nos recuerdan que morir en El Salvador sigue siendo cosa de clase social.

Pero hemos optado por el disimulo, que es la mejor forma de quedar bien que tiene el cobarde. Otros desean marcharse, no saben por qué, pero lo hacen. En nuestro país cuando nacemos, uno parece ser un hedonista en un mundo de ignaros y fiesteros, pero luego te enseñan que el dinero lo resuelve todo.

En El Salvador estamos condenados a que el pasado sea para siempre, las fechas que llevan días son términos que nos imponemos para comenzar, continuar o terminar algo. Así los días, que luego formaran los segundos, minutos, horas… crean semanas, meses, años, una vida. Esto que es muy simple si lo escribimos u obvio si lo leemos y, se podría pensar estúpido para terminar un texto aburrido, no lo es, cuando estamos empeñados –como aquí- en construir en Macondo una sucursal del Hotel California.

Rita Levi-Montalcini

Por Claudia Elizabeth Saravia

Científica italiana de ascendencia judía, premiada en 1986 con el Nobel de Medicina, considera que su vida a los cien años de edad es estupenda, y nos demuestra que el envejecimiento no constituye un límite que impida el desarrollo de una máxima capacidad cerebral.

Crecida en una familia tradicionalista y conservadora donde la madre obedecía incondicionalmente al padre, esta extraordinaria mujer quien gusta autodenominarse “librepensadora” tuvo desde temprana edad la determinación de convertirse en una científica y dedicar su vida a los demás, convicción que la llevó a tomar decisiones firmes y creativas para superar los desafíos que movimientos ideológicos como el fascismo italiano representaron a lo largo de su carrera científica, sin embargo la marcada tendencia patriarcal que imperó en su núcleo familiar, junto a otros factores terminaron provocando en ella una total renuencia por el matrimonio, a fin de consagrar su vida al estudio científico y las causas sociales.

Ahora con un centenario de vida a sus espaldas, las dificultades físicas que pudieran aquejarla, contrastan con su incansable deseo de conocimiento, su lucidez para recordar hechos pasados y sus planteamientos lógicos y técnicos, que le permiten verter respetables opiniones que van desde los extintos sistemas totalitarios europeos, hasta los modelos de educación formal utilizados en nuestros días, expresadas bajo la plena convicción que le otorga una vida forjada a raíz del conocimiento sobre sí misma y un pensamiento crítico con tendencia izquierdista.

La investigación que le valió el Nobel de Medicina radica en el descubrimiento del llamado factor de crecimiento nervioso, considerado como un agente terapéutico potencial en el tratamiento de las enfermedades degenerativas del cerebro, fue en ese momento donde tuvo lugar su mayor satisfacción como científica, sin embargo, decidió no dormirse en sus lugares, y en la actualidad continua siendo un personaje clave en las investigaciones más avanzadas sobre el comportamiento del cerebro humano, como supervisora de experimentos de una prestigiosa institución que ella misma creó, el European Brain Research Institute.

Dra. Rita Levi-Montalcini

De acuerdo con algunas biografías de importantes genios matemáticos y prestigiosos científicos, es conocido que una vez estos personajes han alcanzado el máximo esplendor en su vida profesional, han enfrentado una etapa en la que su labor investigativa no continúa con la misma intensidad mostrada hasta ese entonces. Es como si el cerebro humano sólo puede llegar hasta cierto límite de desarrollo al cual es imposible desafiar, sin embargo este fenómeno pareciera no haberla afectado, ya que continúa supervisando experimentos a fin de descubrir nuevas cosas sobre el descubrimiento más importante de su carrera científica, lo que demuestra que es posible mantener una máxima capacidad cerebral que trascienda el paso del tiempo.

Entonces, ¿Cómo es posible?

En declaraciones otorgadas al periódico español El País, la científica expresa que la clave consiste en “Seguir pensando, desinteresarse de uno mismo y ser indiferente a la muerte, porque la muerte no nos golpea a nosotros sino a nuestro cuerpo y los mensajes que uno deja persisten. Cuando muera, solo morirá mi pequeñísimo cuerpo”.

Sus palabras son muy profundas y cobran notable importancia en muchos aspectos del ser humano. En países como el nuestro, el sistema educativo mantenido hasta la actualidad, no nos ha brindado las herramientas necesarias para enseñarnos a pensar, precisamente porque son sistemas educativos no de aprendizaje  o del uso y desarrollo de la lógica y la investigación, como herramientas científicas. ¿Se habría hecho adrede? Es posible, la inteligencia desarrollada por un ciudadano o ciudadana pensante llevaría inevitablemente a la toma de un rol activo, por  ejemplo,  en la exigencia de un eficaz funcionamiento del aparato estatal, así como al cuestionamiento de ideologías que sólo buscan mantener el status-quo de sectores económicos y políticos.

En estos días de crisis y debilitamiento de la institucionalidad en el istmo centroamericano, no está demás recordar el rol fundamental de la educación como creadora de ciudadanos analíticos y críticos. Los actuales Ministro y Vice Ministro de Educación han declarado que impulsarán modificaciones en los planes educativos, orientados en buena medida a lograr ese objetivo, sin embargo sólo el tiempo juzgará la veracidad de estas afirmaciones, mientras tanto, en nuestro país se sigue forjando un sinuoso camino que ha llevado a muchos funcionarios públicos a priorizar ideologías e intereses partidistas sobre la institucionalidad, a pretender disfrazar la realidad con discursos incoherentes que son casi un insulto, a tomar decisiones políticas precipitadas y sin análisis y a que puedan justificar el irrespeto a normas de jerarquía constitucional.

Ante semejante situación, ahora más que nunca estamos llamados a ser pensantes y comprender que las crisis políticas no se solucionan por la fuerza, sino por el entendimiento.

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