Rita Levi-Montalcini
Posted in General on Julio 8th, 2009 by admin – Be the first to commentPor Claudia Elizabeth Saravia
Científica italiana de ascendencia judía, premiada en 1986 con el Nobel de Medicina, considera que su vida a los cien años de edad es estupenda, y nos demuestra que el envejecimiento no constituye un límite que impida el desarrollo de una máxima capacidad cerebral.
Crecida en una familia tradicionalista y conservadora donde la madre obedecía incondicionalmente al padre, esta extraordinaria mujer quien gusta autodenominarse “librepensadora” tuvo desde temprana edad la determinación de convertirse en una científica y dedicar su vida a los demás, convicción que la llevó a tomar decisiones firmes y creativas para superar los desafíos que movimientos ideológicos como el fascismo italiano representaron a lo largo de su carrera científica, sin embargo la marcada tendencia patriarcal que imperó en su núcleo familiar, junto a otros factores terminaron provocando en ella una total renuencia por el matrimonio, a fin de consagrar su vida al estudio científico y las causas sociales.
Ahora con un centenario de vida a sus espaldas, las dificultades físicas que pudieran aquejarla, contrastan con su incansable deseo de conocimiento, su lucidez para recordar hechos pasados y sus planteamientos lógicos y técnicos, que le permiten verter respetables opiniones que van desde los extintos sistemas totalitarios europeos, hasta los modelos de educación formal utilizados en nuestros días, expresadas bajo la plena convicción que le otorga una vida forjada a raíz del conocimiento sobre sí misma y un pensamiento crítico con tendencia izquierdista.
La investigación que le valió el Nobel de Medicina radica en el descubrimiento del llamado factor de crecimiento nervioso, considerado como un agente terapéutico potencial en el tratamiento de las enfermedades degenerativas del cerebro, fue en ese momento donde tuvo lugar su mayor satisfacción como científica, sin embargo, decidió no dormirse en sus lugares, y en la actualidad continua siendo un personaje clave en las investigaciones más avanzadas sobre el comportamiento del cerebro humano, como supervisora de experimentos de una prestigiosa institución que ella misma creó, el European Brain Research Institute.
De acuerdo con algunas biografías de importantes genios matemáticos y prestigiosos científicos, es conocido que una vez estos personajes han alcanzado el máximo esplendor en su vida profesional, han enfrentado una etapa en la que su labor investigativa no continúa con la misma intensidad mostrada hasta ese entonces. Es como si el cerebro humano sólo puede llegar hasta cierto límite de desarrollo al cual es imposible desafiar, sin embargo este fenómeno pareciera no haberla afectado, ya que continúa supervisando experimentos a fin de descubrir nuevas cosas sobre el descubrimiento más importante de su carrera científica, lo que demuestra que es posible mantener una máxima capacidad cerebral que trascienda el paso del tiempo.
Entonces, ¿Cómo es posible?
En declaraciones otorgadas al periódico español El País, la científica expresa que la clave consiste en “Seguir pensando, desinteresarse de uno mismo y ser indiferente a la muerte, porque la muerte no nos golpea a nosotros sino a nuestro cuerpo y los mensajes que uno deja persisten. Cuando muera, solo morirá mi pequeñísimo cuerpo”.
Sus palabras son muy profundas y cobran notable importancia en muchos aspectos del ser humano. En países como el nuestro, el sistema educativo mantenido hasta la actualidad, no nos ha brindado las herramientas necesarias para enseñarnos a pensar, precisamente porque son sistemas educativos no de aprendizaje o del uso y desarrollo de la lógica y la investigación, como herramientas científicas. ¿Se habría hecho adrede? Es posible, la inteligencia desarrollada por un ciudadano o ciudadana pensante llevaría inevitablemente a la toma de un rol activo, por ejemplo, en la exigencia de un eficaz funcionamiento del aparato estatal, así como al cuestionamiento de ideologías que sólo buscan mantener el status-quo de sectores económicos y políticos.
En estos días de crisis y debilitamiento de la institucionalidad en el istmo centroamericano, no está demás recordar el rol fundamental de la educación como creadora de ciudadanos analíticos y críticos. Los actuales Ministro y Vice Ministro de Educación han declarado que impulsarán modificaciones en los planes educativos, orientados en buena medida a lograr ese objetivo, sin embargo sólo el tiempo juzgará la veracidad de estas afirmaciones, mientras tanto, en nuestro país se sigue forjando un sinuoso camino que ha llevado a muchos funcionarios públicos a priorizar ideologías e intereses partidistas sobre la institucionalidad, a pretender disfrazar la realidad con discursos incoherentes que son casi un insulto, a tomar decisiones políticas precipitadas y sin análisis y a que puedan justificar el irrespeto a normas de jerarquía constitucional.
Ante semejante situación, ahora más que nunca estamos llamados a ser pensantes y comprender que las crisis políticas no se solucionan por la fuerza, sino por el entendimiento.
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