
Escrito por Marvin Aguilar, culturólogo
Existe consenso que en cine hoy solo hay buenas noticias. Los cineastas han superado incluso con un “compromiso histórico” las “eternas” tensiones entre lo comercial y el arte. El éxito comercial de una película ya no esta considerado “sospechoso”. Y el cine ambicioso fuera de la corriente dominante se ha liberado de la imagen elitista del cine arte. Los multicines y los cineclubes van hoy de la mano. Las historias que cuenta el cine contemporáneo son tan variadas como las personalidades de quienes lo hacen. Existe la perspectiva del cine de autor, como la muestra Win Wenders en su mas reciente película, “Palermo Shooting”, y al mismo tiempo un cine globalizado, que supera la categorías de lo nacional, representado por la estrella de la generación actual, Fatih Akin, un hamburgués con raíces turcas. Así escribía Peter Hintereder, sobre el cine alemán el año pasado, en la revista Deutschland.
He comenzado desde la cátedra de análisis cinematográfico, con dieciséis alumnos de la carrera de comunicaciones, en el oriente de El Salvador, un cine club y la producción de seis documentales sobre temas locales que a la vez suceden en varias partes del mundo, VIH, Prostitución, Los Niños en la Calle, El Cementerio, La Vida en los Parques, La Policía Nocturna.
Un trabajo que pasa primero por liberar a los alumnos de una serie de comprensiones sobre el mundo, presiones culturales de provincia, prejuicios religiosos y por ende morales, así como una cosmovisión limitada. No menos importante es que de seguro para ellos soy un revoltoso ateo, libertino, amoral, incitador de ideas contra el decoro y las normas correctas de los usos, al que solo le hacen caso por ser este documental su examen final de la materia que imparto.
Así estamos haciendo cine y por ende muy aleccionador para todos. Es como yo le llamo: “La Experimentación del Instinto” a esta producción de seis documentales que se convertirá en el Primer Festival de Cine Documental de San Miguel, en junio y julio de 2009. Hemos ya pautado en un canal local “Tropivisión” tres días de cine foro para que en su franja sobre la comunidad se pasen para ser vistos por los migueleños. El esfuerzo no solo se queda en la provincia, esperamos exhibirlos en el Centro Español y el Café La T, en San Salvador.
¿Por qué lo hacemos? Pues porque alguien tiene que hacer arte social en esta polvorienta ciudad. Pienso que es la única forma de hacer vivir a los migueleños la experiencia que he hecho pasar a estos dieciséis alumnos. Que mis paisanos entiendan los significados de los temas antes apuntados, que estos se suceden delante de sus ojos, despertarles la sensibilidad que es posible las altas temperaturas pudieron haber quemado. Me sentiría satisfecho de haber logrado que las evidencias que los alumnos han visto al compartirlas con los espectadores, sea este un cambio colectivo en cuanto a temas tabúes. Busco la irrealizable tarea de destruir la doble moral, a través de la educación comunicativa.
Por motivos de mis estudios, el verano de dos mil cuatro asistí al Festival Latinoamericano de Cine en Los Ángeles, USA, y tuve la oportunidad de conversar con un variado grupo de hispanos relacionados con la actividad Hollywoodense: Julieta Ortiz, mexicana que realizó el papel de una inmigrante indocumentada salvadoreña que llega a Nueva York a trabajar como doméstica; un salvadoreño que lleva años establecido trabajando en el área de cine internacional de Hollywood; y otro compatriota ubicado en una red independiente de distribución de películas interesado por ahora en cine latino. En la actualidad son un aproximado de 45 millones de latinos en USA y para el año 2050 serán 102 millones, de esta manera el mercado latino solo promete crecer y durante el tiempo que viví en Europa noté que “lo latino” está de moda; de allí que para comenzar a filmar en El Salvador es buen momento. Hay futuro. Continue reading