DISPARAN CONTRA EL CINE EN EL SALVADOR
Posted in General on Septiembre 3rd, 2009 by admin – 3 Comments
Marvin Aguilar, culturólogo
Eran las 7:50 de la noche, miércoles 2 de septiembre, el editor de la pagina.com.sv me llama para decirme que han encontrado a Christian Poveda asesinado, su cuerpo tenia 4 balazos. Al parecer fue asesinado en los lugares en donde acostumbraba filmar.
No tenía más datos sobre su asesinato al momento de escribir este texto, que será parece ser una necrológica. Qué puedo escribir. Nada. Que ahora Cristian es parte de las estadísticas de crímenes diarios que suceden en El Salvador. Corresponsal de guerra, murió al menos haciendo lo que le gustaba. Rodando. Junto a una cámara. Realmente dio su vida por el cine.
Que vergüenza que en este paisito también se dispare contra el arte. Se asesine al cine. Que tan enraizado esta el mal gusto en El Salvador.
Transcribo a ustedes la entrevista completa que le realicé al cineasta franco-español Christian Poveda, antes del estreno de su película La Vida Loca, rodada en La Campanera, Soyapango, San Salvador.
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- ¿Cómo nace la vida loca?
Llegué por primera vez a El Salvador en 1979. Como fotógrafo y reportero, cubrí la actualidad de manera continua, desde la represión de final de los años 70 a la guerra civil que desgarró el país entre 1980 y 1992. En 1981, realicé un documental « Revolución o muerte ». Desde aquella época mis lazos con este país, donde cuento con numerosos contactos y amigos, son muy fuertes y forman parte de mi vida. A partir de 1990, dejé la fotografía de reportaje y me dediqué exclusivamente al documental. Sin embargo, en el 2004, conmovido por la situación dramática del país, decidí retomar mis cámaras y regresar. Entonces comencé para Paris Match, un reportaje sobre las Maras bajo la forma de una serie de 130 retratos de miembros de las dos bandas rivales. Con cada uno de ellos realicé una entrevista vídeo. De Oswaldo, con 19 años, que nunca ha conocido a su padre, orgulloso de haber ya cometido dos asesinatos y que es sospechado de haber encargado la muerte del director del penal donde se encuentra, pasando por Judith, de 22 años, abandonada por su madre y ella misma madre de un niño de 4 años, quien no puede disimular su placer de matar y de robar, un relato insoportable desfila en la pantalla. Una juventud, a la vez temida y detestable, pero curiosamente « cautivadora » que nos muestra la desintegración de la estructura familiar en la sociedad salvadoreña y la desesperación en la que ella ha crecido.
- ¿Es el tema de las pandillas salvadoreñas un tagline fabuloso?
¿Un Tagline fabuloso? Con toda evidencia, El Salvador, a través del fenómeno de las pandillas que arrasan el país, se ha convertido en el ejemplo de lo más trágico que los estados pueden tramar en nuestras relaciones Norte/Sur. Por lo tanto, es un problema para documentar y analizar seriamente de tal forma que se destaquen las causas y se encuentren soluciones adecuadas.
- ¿Por qué abordar un tema con las pandillas salvadoreñas, después que se han realizado documentales, por National Geographic, exposiciones de fotografía, con Isabel Muñoz, en España, el filme los hijos de la guerra, y existe en construcción la película, 14 abriles locos?
Como lo escribí anteriormente, empecé a trabajar sobre las pandillas salvadoreñas en junio del 2004, que yo sepa ninguno de los reportajes citados existía en esta época. Por otra parte, entiendo que el documental se encuentra íntimamente atado a la capacidad humana de entender, de transformar su entorno y de desafiar sus condiciones sociales, políticas y ambientales. Lamentablemente estas películas no desarrollan ningún nuevo enfoque sobre esta temática, solamente repiten una información controvertida y vehiculada, desde muchos años, por las instituciones oficiales. Además, una muy grande parte de las imágenes que se muestran, de forma bastante sensacionalistas, en estos documentales provienen hasta de los mismos archivos, al contrario “La Vida Loca” fue filmada exclusivamente por mi persona.
“Hay dos enfoques para entender el cine de la realidad : el primero es presumir mostrar la realidad y la segunda es exponer el problema de la realidad. Del mismo modo, hay dos enfoques para el cine de la verdad. El primero es pretender llevar la verdad, el segundo es retar el problema de la verdad.”. Creo que esta citación de Edgar Morin caracteriza perfectamente La Vida Loca.
La Vida Loca es un documental sobre la soledad humana absoluta. Un cine sin caridad ni compasión, pero que acompaña y cuestiona. Para comprender el odio de esta juventud hacia la sociedad, hay que comprender primero los fundamentos. La Vida Loca, es la verdadera vida allá. Jóvenes que sufren, que nos desafían, nos miden, nos tienen rabia y no nos quieren. Con ellos durante 90 minutos, se vive la experiencia de la ingratitud absoluta de este mundo en el cual ellos no reivindican finalmente más que un lugar. El documental nos fuerza a acompañarlos hasta los últimos límites de la promiscuidad, indomables, determinados, explosivos, insoportables. Aquí no hay arreglo que valga.
Rara vez un documental es tan cercano a sus principios fundacionales y juega plenamente su papel en la forma de exponer, sin compasión, la realidad, incluso hasta con el intento de actuar sobre la evolución de las ideas a través del cine.
Mis fotografías fueron presentadas en enero del 2005, más de un año antes de que Isabel Muñoz viniera a El Salvador, en la Guangzhou Photo Biennial, en China, bajo el título Las Maras. Once meses después se exhibieron en el Museo de Bellas Artes de México. En abril del 2007 denuncie el plagio de mi trabajo por esta fotógrafa.
http://blogs.periodistadigital.com/24por7.php/2007/05/28/poveda_isabel_plagio_maras_8976
En cuanto a “14 abriles locos” de Noe Valladares, hasta ahora es solamente un proyecto en curso de financiación.
- ¿Crees que se ha sobre dimensionado el tema de la violencia juvenil como algo salvadoreño?
En El Salvador, como en toda la región, los años de guerra civil han dejado profundas huellas. Una violencia endémica, alimentada por 400 mil armas de fuego que circulan todavía en el país y que se venden a precios irrisorios. El consumo de droga y la prostitución son considerables y aumentan con la liberalización a marchas forzadas de la economía que desestabiliza el conjunto del tejido social. Sólo en 2007, el número de homicidios fue de 3 mil 497, según el Instituto de Medicina Legal (IML). En un país de 5.8 millones de habitantes, estas cifras representaban una media de 9.6 muertos por día. En 2008 los asesinatos diminuyeron, al pasar a 3 mil 174, según datos de la Policía Nacional Civil (PNC), pero la cifra sigue siendo muy elevada. En las semanas recientes las autoridades reportaron un incremento en la ola de asesinatos que se abate sobre el país, a tal punto que diariamente 12 personas fueron ejecutadas en diferentes hechos violentos.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, El Salvador posee un cuadro de criminalidad “epidémica”, con un promedio en los años recientes de 10 crímenes por cada 100 mil habitantes. En 2008, la tasa de homicidios fue de 55 por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con datos de la PNC. Esta cifra llevó al país a convertirse en el más violento no sólo de América Latina sino del mundo.
¿Es decir acaso Italia no tiene una cultura de la violencia en Nápoles? España los latin kigns , Alemania en los ochentas tuvo un problema similar que nos lo narra muy bien el filme: Wir Kinder Vom Bahhof Zoo de Uli Edel igual Los Ángeles, USA para esa misma época. Y jóvenes adolescentes se apuñalan entre si en Londres. O en las favelas de Brasil.
La violencia juvenil existe en todos los paises del mundo pero El Salvador, por sus caracteristicas, los supera a todos. Según el informe Mapa de la violencia: Los jóvenes de América Latina, presentado el año pasado por la Red de Información Tecnológica Latinoamericana, detalla que de 83 países analizados, 16 de éstos latinoamericanos, El Salvador posee la tasa más alta de homicidios de jóvenes entre los 15 y 24 años, y el segundo lugar a escala mundial : 92 homicidios por cada 100 mil habitantes en este sector poblacional.
La Oficina de las Naciones Unidas para el control de Drogas y Delitos, en su informe publicado el primero de marzo de 2007, establece que El Salvador se ha convertido en la tercera nación del mundo en consumo de cocaína. Arriba de El Salvador sólo están Estados Unidos y España. El resto de Centroamérica se encuentra en una categoría menor en este reporte.
- ¿Qué piensas sobre lo que un político salvadoreño Joaquín Villalobos mencionó: la mara salvatrucha es la marca global salvadoreña?
Lastimosamente Joaquín Villalobos se olvidó que el eco que encuentran estas pandillas y la fascinación que ellas ejercen no se asienta más que sobre la desesperación visible de países sometidos a una globalización a ultranza. Aquí se trata una vez más de la supremacía de los USA sobre Centroamérica, una aplastante dominación, a semejanza de la que ejerce Occidente sobre el resto del mundo.
La violencia es un legado de la historia salvadoreña, en particular, y centroamericana, en general. Desde principios del siglo XIX y hasta los años 30 del siglo pasado, la política del “gran garrote” (intervenciones armadas y ocupaciones de naciones soberanas) permitió a Estados Unidos servir los propósitos de los dictadores locales, los cuales se convertirían en sus perfectos aliados, en detrimento de sus propios pueblos. Con la primera concesión obtenida en Costa Rica en 1878, la famosa United Fruit Company (UFCo) implantó un imperio bananero sobre las costas atlánticas de América Central, construyendo un verdadero “imperio”. Eso permitió al gobierno estadounidense intervenir diplomática y militarmente en los asuntos internos de las repúblicas de la región, en función de lo que llamó su goodwill (buena voluntad). Dos ejemplos: en El Salvador, la revuelta campesina de 1932, ahogada en sangre con 31 mil muertos en 10 días y con el consentimiento de Washington, y el golpe de Estado militar organizado en 1954 por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en Guatemala contra el gobierno de Jacobo Arbenz, quien había cuestionado la hegemonía de la UFCo. Posteriormente siguió el apoyo abierto, durante décadas, a dictaduras militares que han detenido, torturado y masacrado a miles de obreros, campesinos e intelectuales, así como las guerras de contrainsurgencia en Nicaragua y El Salvador, con el pretexto de atajar el peligro de “la expansión del comunismo”.
Las razones del desplazamiento del “campo de batalla” estadounidense hacia Centroamérica son claras. Esta historia hubiera continuado escribiéndose sólo en las entidades del sur de Estados Unidos si no se hubiera aprobado la política de inmigración de Washington. En 1996, el gobierno estadounidense adoptó la Illegal Immigration Reform y la Immigrant Responsability Act, legislaciones terribles que promovían la “doble condena”, que permitió a las autoridades expulsar de manera expedita hacia América Central a más de 100 mil miembros de pandillas detenidos en el país del norte. Rápidamente, ese flujo de delincuencia gangrenó el orden, la paz social y la economía de Panamá, Honduras, El Salvador, Guatemala, Costa-Rica y Nicaragua. Países en los cuales no había antecedentes de una cultura pandilleril, hasta que aconteció el regreso luego de la guerra y, sobre todo, tras la deportación. Esta deliberada exportación de pandillas ha hundido a Centroamérica en la violencia y, a corto plazo, tuvo como consecuencia la aplicación de políticas de mano dura en estos países.
Desde 1997, cada semana, un avión de la oficina estadounidense de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) procedente de Texas o de California, trae a San Salvador a un centenar de “deportados” encadenados a sus asientos. Inmigrantes sin documentos en su mayoría, detenidos tras un simple control, o mareros (entre 2% y 5%) condenados en Estados Unidos y repatriados una vez cumplida la pena. Sin embargo, estas expulsiones masivas no alcanzan a explicar la amplitud posterior del fenómeno. read more »





