De Izalco al Mozote

Por Marvin Aguilar

¿Quién comenzó la guerra civil? La respuesta es fácil de historiar: quienes explotaron las provincias del Centro de América por 300 años; que después se opusieron al proceso independentista; de igual los que usaron a los indígenas como carne de cañón durante sus guerras personales; expropiaron los ejidos comunales o calpulli; mantuvieron en total analfabetismo al campesino; jugaron con entregarles tierras; azuzaron la rebelión; cerraron los espacios al adversario político; impusieron la regla del desacuerdo eterno; robaron elecciones pretextando salvar al país; secuestraron; asesinaron civiles; masacraron campesinos; eliminaron al enemigo de clase.

Visto así, son las generaciones pasadas que detentaron alguna cuota de poder ya sea esta política, económica, social, gremial, religiosa. Las actuales tienen la difícil tarea de satisfacer una acumulación de demandas y sofocar miedos históricos. La única forma que queda es comenzar por el principio, decir la verdad, aproximarse a ella, releer el pasado, esta vez escuchando las diversas versiones. Confrontando lo que nos han dicho con la historia que será siempre la encargada de colocar la cosas en su sitio real.

Salvador Samayoa decía en 8 en punto el lunes 16 de enero, que no entendía esa relación que algunos pretenden hacer entre la impunidad del pasado y la impunidad del presente. Ciertamente ambas son ejercidas por personajes distintos pero la contemporánea emula a la antigua.

La fuerza se ha enseñado a la masa, es la única forma de obtener respeto, prestigio, reconocimiento, evitar ser ninguneado, poseer lo que se dice pueden, pero se les es negado sistemáticamente por una sociedad que tiene de base el dinero, el cual es muy escaso debido a la falta de trabajo para tanto brazo, sin acceso a la tecnología y sin posibilidades de una vida mejor que viene del pasado ¿cómo pretenden que no exista violencia y se evada la responsabilidad hoy?

Quizá algún antropólogo pudiera explicarle mejor y detenidamente a Salvador Samayoa la relación entre aquella impunidad y la de ahora; de igual aplicar el efecto mariposa a la sociología salvadoreña, leer las teorías de Alejandro Jodorowski sobre la pisco genealogía y de igual adaptarla a la realidad nacional. No sé, quizá simplemente se volvió conservador y ya nada de lo que pase logre convencerlo de que la historia no es una línea recta sino un circulo y que debido a ello hay que estar preparados para el melodrama continuo o superarlo para llegar al drama y resolver de una buena vez rémoras ancestrales para comenzar a tener nuevos problemas.

Si ARENA fue a Izalco a comenzar su campaña electoral, el Mozote es la respuesta simbólica a esa acción, y así como bien se vio quien ganó la calle en San Salvador, de igual el triunfador de la batalla semiótica ha sido la izquierda. Ya no está la derecha en una danza en la que a veces parecía bailar sola, es más, teniendo en cuenta la estrategia de campaña de matar moscas a cañonazos que está implementando grupo 5, amenaza convertirse en pelea de burro amarrado con tigre suelto. Pero de esto ya hablaremos a mediados de marzo.

La declaración de Praga

Mientras yo me graduaba en Moscú en el verano de 2008, un grupo de intelectuales del brazo de Vaclav Havel en la bella Praga víctima de los nazis y comunistas llevaban a cabo la declaración sobre conciencia europea y comunismo.

Usaron para ello los parámetros establecidos en Europa en la resolución 1481 de 2006 que no es más que la condena enérgica a los crímenes de los regímenes totalitarios comunistas; equipara al comunismo con el fascismo y el nacional-socialismo por ser similares en cometer crímenes contra la humanidad, ideología del odio y tiranía desde el gobierno.

En El Salvador la derecha con su cerrazón, la izquierda enardecida después llevó al país a una guerra civil que costó la vida de miles de salvadoreños, ambos son responsables, en ambos lados hay criminales y todos se niegan a aceptar sus responsabilidades, pedir perdón, decir la verdad. Hay un macabro pacto de silencio en los que hicieron la guerra, un cobarde dejémoslo así. Su discurso trata de llevarnos a esta conclusión: las heces si se revuelven mas apestan. Y hay mucho de estiércol en nuestra vida patria.

La declaración de Praga propone el 23 de agosto fecha en que Hitler y Stalin se repartieron Europa en el pacto Ribbentrop- Molotov como Día del Recuerdo de las Victimas de los Totalitarismos. De igual se pide la creación de un instituto de la memoria y conciencia europea, que informe e investigue sobre los crímenes del comunismo y nazismo, un museo que deje en claro que ambas ideologías son capaces de matar por las ideas y que como en el caso salvadoreño que nadie diga que defendió la patria; la Constitución no mandaba matar campesinos nunca; haga la izquierda lo que Nikita Jruschov en 1956 cuando hizo público el informe secreto contra Stalin; digan los otros donde enterraron a Roque Dalton. Desestanilísenze.

Bien lo decía el editorial del Diario de Hoy el 3 de enero cuando escribía: oigan todos: el pais no nació ayer; esto nos obliga a leer la historia, reinterpretarla, comprender las acciones de nuestros líderes pasados corregir entonces, evitar también, superar mejor. Pero sólo la verdad ayuda a eso ya que quien nos miente, traiciona.

El Salvador será la tumba donde los rojos terminarán

Por Marvin Aguilar

Sugieren muchos que la marcha de ARENA debiera matizar o suprimir esta frase ya que incita al odio, sino a la muerte del adversario comunista. Les sorprenderá mi posición: pienso que no es necesario cambiar dicha consigna dentro de la canción arenera, ¿la razón? Está dirigida exclusivamente a la militancia y, si alguno de ellos decidiera llevar más allá la consigna moral pues deberá de responder ante la ley por los delitos que cometa. No es para al pueblo salvadoreño y menos un canto nacional.

Traigo a cuenta una frase del himno nacional de Holanda: mi alma se atormenta oh noble pueblo y fiel, viendo cómo te afrenta el español cruel. España no exigió a los holandeses eliminar este texto de su himno como condición para ingresar a la Unión Europea. Y no sólo, antes los llama: ruines, criminales y piden a Dios ánimo para vencer a la tiranía española. El epinicio holandés fue escrito entre 1569 y 1578. Fue cantado con esas mismas frases en la final de la copa del mundo de 2010 en presencia de la selección española de fútbol. Vano es interpretar el pasado con la mentalidad de hoy.

Estas frases corresponden a un momento, época, ideas e ideologías determinadas que no significan necesariamente un literalismo, menos que todos los miembros o ciudadanos estén de acuerdo. Es historia, como tal debe pues entenderse. Pero igual a Nicolás Sarkozy que días atrás le quitó a la ultraderecha francesa a Juana de Arco al decirles: el papel para unificar y no de dividir que jugó la heroína y que debido a eso no pertenece a ninguna facción o clan alguno, oportuno es hoy hacer aquí, lo mismo.

Izalco no es símbolo anti-comunista

Esta semana inicia la campaña electoral. Es tradición arenera comenzarla en la ciudad de Izalco, recordando que fue allí donde se alzaron los comunistas que pretendían destruir a la patria salvadoreña en 1932. Y que en ese mismo lugar fueron derrotados.

Basados entre otros escritos como el de Héctor Pérez Brignoli valido es hacer algunas breves pero reveladoras aclaraciones históricas sobre ese levantamiento indígena para desvelar las reinvenciones al gusto que sobre estos acontecimientos han hecho políticos interesados en ocultar lo que ignoramos:

Efectivamente, los indígenas se levantaron comenzando una agresión que llegó a tener su más horrendo momento en las acciones de Francisco Sánchez en Juayua provocando la unión de la nación en contra de este alzamiento; existe un museo en Nahuizalco que valdría la pena visitar para interpretar esto. Para comprender la pobreza, vida de los pobladores indígenas en esos años de crisis mundial y nulas ventas del café, así como el recuerdo de la expropiación de los ejidos comunales a los campesinos les invito a ver las fotografías que realizó el sueco Carl Vilhem Hartmann décadas antes de 1932 aquí en blog.alteriuris.net

Podemos concluir que la respuesta gubernamental fue desproporcionada. La relación entre fuerzas y número de participantes en la insurrección indígena, juicios sumarios, miles de muertes indígenas por no más de cien muertes ladinas o extranjeras, racismo lo evidencian. De igual quienes sostengan que la cifra de 30,000 muertos o superior, deben antes leer la investigación que ha realizado Thomas Anderson en su libro El Salvador 1932, donde explica: dicha cantidad de fallecidos es imposible en relación a la población existente en esas zonas. Se puede sostener que: en el levantamiento de los izalcos en enero de 1932 fueron asesinados un aproximado de 10,000 de ellos a manos de las tropas, funcionarios del gobierno del general Maximiliano Hernández Martínez ayudados por grandes propietarios agrícolas de la zona.

Se ha historiado que el levantamiento indígena fue comunista. Es falso. Una cosa fueron las acciones de Farabundo Martí en San Salvador o algunas zonas urbanas del 15 al 18 de enero debido al fraude electoral promovido como una estrategia del general Hernández Martínez, para exterminar al Partido Comunista Salvadoreño en la cual cayeron torpemente sus dirigentes y, otra los levantamientos del 22 al 25 de enero por hambre, explotación, falta de salud, conflictos laborales que las cofradías católicas indígenas organizaron en el occidente del país. Si bien estaban enteradas la una de la otra, las motivaciones y liderazgos eran distintos.

En los archivos del Comintern de la ex URSS estudiados por Erik Ching se dice que el PCS no fue el protagonista del alzamiento de 1932, que incluso su acontecimiento los sorprendió. ¿Las causas? Eran un partido joven fundado en 1930, inexperto, su organización en el occidente del país era casi nula y, se entretenían mas en sus pleitos internos que en la lucha política, falta de fondos, sus miembros tenían para evadir la policía que viajar a pie, esto era necesario hacerlo para adoctrinar a indígenas analfabetas que no podían leer los panfletos habituales. Nunca tuvieron un canal directo con las masas debido a que eran ladinos urbanos convenciendo a indígenas, una manifestación masiva fue imposible debido a la falta de compromiso entre los nativos.

El PCS trató de boicotear las elecciones de diciembre de 1931, pero las masas ignoraron su propuesta decidiendo participar con o sin el Partido Comunista en los comicios. Nunca les sedujo el comunismo global, la dictadura del proletariado o la nacionalización de la tierra. Pero si lograron un lenguaje común en relación al aumento de salarios y de las raciones de comida en las fincas. Los indígenas vieron en las elecciones una oportunidad para colocar a varios de ellos en el poder local llevándolos a rechazar el boicot comunista.

La idea de revelarse fue de las masas no del PCS. Fue un campesinado descontento en vez de una conspiración comunista. La izquierda de aquel momento no fue como se ha pretendido desde siempre: la vanguardia del pueblo. El general Maximiliano Hernández Martínez tuvo éxitos en su plan, tiñó de comunista la revuelta al unir a unos con otros y, se proclamó el salvador del pais al evitar que cayera en las garras del comunismo. Logró así el vital reconocimiento de los Estados Unidos que hasta ese momento se lo había negado a su gobierno golpista.

Corolario

Derecha e izquierda han usado los tristes acontecimientos de 1932 para llevar agua a su molino. Unos lo reclaman para llamarse revolucionarios, otros para nombrarse defensores de la patria del comunismo internacional.

En las ruinas de la vieja iglesia de la Asunción en Izalco, están enterrados cientos de indígenas desconocidos fusilados en 1932. Si desde la derecha hablamos de no abrir heridas, ver al mañana cuando se trata de extraditar a los militares del caso jesuitas, es difícil encontrar coherencia al por qué deba iniciarse la campaña electoral de ARENA con un mitin que confunde la lucha anticomunista con un etnocidio. Es en realidad un agravio que cumple 80 años en el 2012 y que en cada campaña la derecha del futuro regresa abrirlo.