
Escrito por Marvin Aguilar, culturólogo
Jesús es la revelación definitiva de Dios. Pero Jesús no es solo lo que dijo, sino también lo que hizo. Nos referimos aquí a con quiénes se relacionó, a qué se opuso, con quiénes se peleó y por qué. No analizarlo desde estos dos ángulos es faltar a la verdad. Repasemos entonces algunos aspectos sobre la conducta de Jesús.
Notable es que Jesús nunca rechazó a nadie. Muy al contrario que la comunidad en la que le tocó nacer, la judía, que era marginadora. Para ser marginado por el stablishment judío solo bastaba ser: niño, niña, mujer, extranjero, estar enfermo, practicar algún oficio considerado como despreciado, no contar con una línea genealógica pura, haber estado en contacto con alguna enfermedad o la muerte, comer alimentos prohibidos, entre otros. Todo esto era suficiente para quedar fuera del culto judío y por ende fuera de la presencia y preferencia de Dios. Esta idea de dividir la sociedad entre puros e impuros, ha sido retomada por el discurso propagandístico de las iglesias en la América Latina. Pero Jesús se comportó de forma diferente. Véase Mt 9,11 la respuesta de Jesús con la parábola de la oveja perdida y por ende su significado.
Es esta la actitud desde la que deberían de partir Monseñor Escobar y el demócrata cristiano Parker. Pero ellos con su actitud, alientan la ya difícil discriminación y exclusión de las personas homosexuales en el país. En Mc 5,1,20 queda clara la labor de Jesús: el excluido es reintegrado a la comunidad. Análisis detenido merece la reacción de las gentes del pueblo que le piden a Jesús que se marche del pueblo una vez ha vuelto a la normalidad al poseído. Les importaban más los cerdos, que recuperar a un hermano. Igual esta ahora una mayoría cristiana de El Salvador con el tema de la homosexualidad. Decimos que esto es así porque la jerarquía católica está defendiendo la Biblia de manera equivocada.
Otro rasgo destacable de Jesús es que esencialmente es misericordioso. Sensible ante los sufrimientos de los demás. Los homosexuales en el tercer mundo no sufren por la prosaica situación de su sexualidad, sino por la actitud de sus familias y sociedades que, amparados en la Biblia, los rechazan o consideran una desgracia. En Mt 25,31ss se nos define que solo un corazón misericordioso que se transmite en acciones concretas de ayuda para los necesitados puede ser digno de entrar al reino de Dios. El fanatismo religioso en El Salvador no está en esa sintonía. Es más, se han instalado en una posición fundamentalista que no resiste ningún análisis crítico. No solo han hecho diputada -con anuencia de la curia- a la virgen María, sino que como presión para imponer su reforma a la constitución han instalado una vigilia en el pleno legislativo. ¿Más medieval es posible?
Todo su fundamento reside en la Biblia. Pero la Biblia es un texto que narra la historia de amor entre Dios y su pueblo. Es la experiencia de un Dios que se revela, que muestra su rostro, que comparte su proyecto de felicidad con dos ejes fundamentales: Vida y Libertad. Dios no mandó a escribir un libro ni dictó interiormente a los autores aquello que debían escribir. Es el pueblo de Dios el que después de haber experimentado la presencia de Dios en su historia y de haber cultivado durante muchos años la memoria de esa intervención divina, decide poner los acontecimientos por escrito.
Concluyo que básicamente Jesús dijo: Dios nos ama a todos y todas sin distinción. Ningún estilo de vida parece ser obstáculo para -los que lo deseen- ayuden a construir el reino de Dios.
La Biblia es palabra de Dios y humana al mismo tiempo. Y esto nos obliga a mirar los condicionamientos históricos y sociales en medio de los cuales fue escrita. Estamos obligados a diferenciar el mensaje fundamental de Dios y sus condicionamientos históricos. Disciplinas como la Antropología, Psicología y Sociología no fueron conocidas por San Agustín o Santo Tomás.
Pero, ¿Fue la Biblia el primer libro que escribió Dios para la humanidad? No. Fue la Naturaleza.
Los manipuladores de las leyes divinas han existido a lo largo de la historia humana y Jesús se enfrentó con los de su tiempo: los fariseos. ¿Por qué? porque eran los que manipulaban la religión tergiversando su sentido más original. Si, la astucia perversa de los fariseos se basaba en que habían creado todo un edificio de normas y leyes que, con el pretexto de hacer cumplir la ley de Dios, habían terminado por impedir el objetivo para lo que dicha ley fue puesta por Dios. Leamos para ver este antagonismo de Jesús con los auto llamados “correctos interpretadores de la Biblia” Mc 7, 1-23. Aquí Jesús desafía la ley de Moisés y con esta acción revolucionaria cuestiona todas las demás leyes, fue para él más importante el desarrollo y la felicidad humana que una absurda ley. Recordemos como Jesús tiró por la borda la ley de guardar los sábados.
Si. Cuando Jesús pregunta: ¿Qué está permitido hacer en sábado: hacer bien o hacer daño: salvar una vida o matar? ¿Podría interpretarse como qué? si un mandamiento redunda en mal para el ser humano en vez de su bien ¿Puede Dios querer el mal de la persona humana? ¿Por qué entonces pretextar el cumplimiento de una ley religiosa para evitar buscar la felicidad del ser humano? ante esa pregunta los fariseos se quedan callados. Antes de cumplir una ley religiosa hay que preguntarse sobre el bien o el mal que causa. ¿Quizá entonces el diputado Parker no hubiera apoyado el envío de tropas salvadoreñas a la engañosa guerra en Iraq orquestada por Bush? o fue pensando así por lo que rescató de las consecuencias legales a su hijo cómplice de un intento de violación a un y una menores sobre un crucero por las Islas Vírgenes.
¿Hacen esta hermenéutica Monseñor Escobar y Parker cuando promueven una reforma constitucional que margina aun más a un sector históricamente burlado, insultado, agredido, asesinado?
Los fariseos y herodianos deciden después de esta discusión hacer un complot para matar a Jesús. Tocó intereses políticos y había que eliminarlo. Y casi siempre resulta de esta forma, los más radicales en exigir el cumplimiento de las normas morales y religiosas, esconden tras de sí un torrente de deshonestidad. La Iglesia salvadoreña debería de hacer público antes de promover cualquier reforma contra las libertades sexuales de los salvadoreños todos los casos de pedofilia y de hijos de sacerdotes de El Salvador. Y separar a estos malos elementos de la institución. Vemos que las formas para tratar ambos temas son asimétricas. Para el primero se hacen acciones públicas y combativas; para el segundo predomina el silencio y la discreción.
Las interpretaciones bíblicas dependen del sillón social de donde se leen. Reescribo ¿Valdrá la pena dividir a El Salvador de hoy en el bando de las personas impuras y puras como en el antiguo testamento?
Otro dato que llama la atención es que Jesús solo se refirió tres veces al tema de la sexualidad (el divorcio, la mujer adúltera y los eunucos), la actividad sexual humana no era al parecer muy importante para Jesús y llama la atención cómo las iglesias lo han tomado de forma visceral y apasionada como bandera ideológica y política para ponernos a todos en un debate que vuelve más enferma a esta ya -por los políticos criollos- enferma sociedad salvadoreña. Es este otro elemento que me hace sospechar sobre la labor pastoral de las iglesias.
Es interesante lo que Jesús llamó los eunucos por el reino de los cielos. Dt 23, 1. Efectivamente, al referirse a esto Jesús dice que estos marginados por la ley de Moisés, no sólo no debieran serlo, sino que quienes deciden no tener hijos y no casarse podrían estarlo haciendo por motivos que los enaltecen y no que los humillan. Esos son los eunucos por el reino de Dios. En una época en que los términos y conductas homosexual, heterosexual no estaban definidos y menos conceptualizados como en la actualidad. ¿A quién podría estar llamando Jesús eunucos?
Concluyo que básicamente Jesús dijo: Dios nos ama a todos y todas sin distinción. Ningún estilo de vida parece ser obstáculo para -los que lo deseen- ayuden a construir el reino de Dios.
Hay una cosa con la cual siempre se mostró intransigente: la hipocresía y la manipulación de la religión cuando se utiliza para esclavizar a las personas en lugar de hacerlas libres.
No es la orientación sexual la vara con que se medirá a la persona, según el maestro de Nazaret, sino la capacidad de ponerse al servicio de la felicidad de los demás, especialmente de los marginados y más necesitados. Y en este país del tercer mundo son por hoy, los inmigrantes, indigentes, portadores del VIH, niños en la calle, prostitutas, homosexuales, pandilleros, desempleados… gente con la que de seguro -estudiando su conducta- Jesús se relacionaría y compartiría.
En Italia me contaban un chiste muy popular: se dice que Eva era de izquierda, Adán de derecha, pero que la Serpiente era demócrata cristiana. Que no nos extrañe que Parker tenga su propia campaña del miedo.
.