Es posible salir de la pobreza en El Salvador

Escrito por Marvin Aguilar, culturólogo

Se dice que desde la época medieval la filosofía estaba al servicio exclusivo de la teología, en la ilustración se fugó de los calabozos pontificios y con ella se escapó – aprovechando- la razón. Quizás una de las conclusiones inmediatas y que nos aguarda para ser desarrollada en los próximos cinco años, es la de consolidación de lo que llamaríamos el modo de vida salvadoreño, que sería sustituido por la idea del american way of life.

El reto de rechazar el consumismo, por la democratización de la tecnología, el punto medio entre la idea de producción de la derecha y el toque lógico de la izquierda. Así de sencillo.

El pecado causado por la pasión criminal del libertinaje del mercado que invadió a todos los sectores del país, como de igual la teocratizacion del estado, que solo nos llevó ambas a un espiral de contradicciones sociales que finalmente fueron la causante del hartazgo de la juventud y clases profesionales que día a día son o están convirtiéndose en la mayoría y que tímidamente votaron por el cambio el 15 de marzo pasado.

¿Cuál a mi criterio es la solución, para desde una manera racional vivir con nuestros recursos una “vida civilizada” sin destruir el medio?

Lo decía en un anterior artículo, un primer paso es la consolidación del trabajo decente, luego la institucionalización de los empleos ecológicos desde los municipios, no desde el gobierno, para a la vez desarrollar a lo nacional desde lo local, hacer que nuestro pueblo se comience a educar sobre el dominio de la naturaleza humana. Mucho tiene que ver la irresponsabilidad paternal de nuestros “machos”, con esto.

Lo tercero, es volvernos de micro-consumidor a micro-productor.

Según el profesor Prahalad de la universidad de Michigan (USA), existirían dos problemas en sociedades como la nuestra: la desesperación que es la causa directa de la inmigración ilegal y la pobreza.

El salvadoreño se ha esforzado por desarrollar un sentido de demandar calidad en los productos que adquiere, prefiere las mejores marcas, aspira a comprarlas y sabe cuáles son. El problema es que el salvadoreño no aspira al mercado mundial como micro-productor. ¿Falta de creatividad?

C.K. Prahalad, nos propone la democratización del mercado. Un ejemplo de esto es el pago a plazos, esto ya permitió que los pobres puedan consumir. Ahora viene que estos mismos pobres se conviertan en micro-productores.

China e India nos han demostrado que en el plazo de una generación se puede salir de la pobreza más radical.

¿Cómo es esto posible? La ayuda no es la solución. Si. Los subsidios, subvenciones o la filantropía pueden ser factores, pero la verdadera salida es el desarrollo local del sector privado.

La cultura juega aquí un papel importante en este diseño de política económica. Pero la realidad de parte de nuestros políticos y sus asesores económicos es que jamás han tomado en cuenta conceptos como mentalidad, carácter, alma, cosmovisión nacional, localismos para desarrollar una política económica. Nosotros en el oriente del país lo hemos sufrido.

El problema es que el salvadoreño no aspira al mercado mundial como micro-productor

Aparentemente el tema pobreza corresponde a la esfera de lo económico-social, pero esto está alejado de la verdad, ya que las formas económicas no se desarrollan en un vacío social: tienen sus raíces en las culturas y las instituciones. Cada sociedad tiende a generar sus propios mecanismos organizativos. Así cuanto más distinta es una sociedad por su historia, más evoluciona en aislamiento de otras sociedades y más específica es en sus formas de organización. Sin embargo, cuando la tecnología amplía el alcance de la actividad económica y los sistemas empresariales interactúan de forma global, las formas de organización se difunden, toman rasgos unas de otras y crean una mezcla que responde a modelos de producción y competencia en buena medida común, a la vez que se adaptan al entorno social específico en los que operan. Así la lógica del mercado está tan profundamente mediatizada por las organizaciones (la forma), la cultura, y las instituciones. No tomar esto en cuenta llevará a cualquier política económica al fracaso.

De allí que tomar de forma ciega los dogmas decimonónicos económicos o las formas mejores de vida del primer mundo, como hasta hoy lo ha sido, no debe ser sustituido por la posibilidad de que lo que sirve para salir de la pobreza en Brasil no necesariamente tiene que servirnos a nosotros aquí. Si partimos de esta premisa, entonces no sólo prosperaremos  sino que podremos aportar como país más productores y consumidores a la economía mundial. Si, parece utópico. Pero no lo es.

Soy consciente, de que existen dos formas de entender una mejor vida, los que optan por el crecimiento y los que optamos por el desarrollo, mi tesis basada en las opiniones de C.K. Prahalad, pretende explicar lo que a través del desarrollismo se puede lograr. Una mejor y sostenible calidad de vida al estilo salvadoreño, y pretendo denunciar como ha prevalecido el sentido de crecimiento económico sobre el de desarrollo en el país.

En resumen se puede afirmar que El Salvador como muchos otros estados, se ha ido construyendo sobre la base de negar su identidad histórica cultural de sus constituyentes, a favor de las clases dominantes de turno, es decir se busca la identidad que mejor se acopla a un momento histórico y político determinado.

Los pobres de este país, ya no pueden esperar.

Cuando en la Ilustración la razón –decíamos-  se escapó, lo hizo para buscar sus interrogantes, no el argumento de la autoridad. Es el análisis aplicado a la naturaleza, los hechos, al hombre.

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  • http://yahoo Armando Quijano

    Hola amigo me parese atinado tu comentario, deberiamos proponerlo en foros de pais para darnos a conocer a demas organizarnos personas que pensamois de esa forma y formar un bloque que comience a cuu¿lturizar de nuevo nuestra gente campesina, ya qque muchos de ellos por la s remesas que reciben yas no quiren trabajar las tierra, pero exixte otro factor que es la politica de estado los insumos para ciltivar estan por las nuves se invierte mas de lo que deja la cosecha. Atentamente.