El gobernador Medranito

Escrito por Marvin Aguilar

*Como un homenaje a la clase política salvadoreña que entregará el órgano ejecutivo el próximo 1 de junio*

I

Dicen las más señoras de mi vecindario que aquí en San Miguel se han visto muertos botando basura. Y esta historia, no es que me la contaron por allí, sino que fue la circunstancia con la que yo me inicié en política.

Comienza con don Jorge Medrano que era uno de esos buenos y pueblerinos señores que se dedican a la siembra de caña de azúcar. A él con eso le bastaba para mantener a su familia que era integrada por su hijo mayor llamado Jorge igual que él y su otro hijo que de sobrenombre le llamaban Tamalito, por parecerse a este producto alimenticio elaborado a base de maíz con un pedazo de carne dentro. Su esposa había fallecido al dar a luz a Tamalito, pero don Jorge jamás había por eso descuidado a su familia y tampoco sus necesidades físicas, tenia alguna que otra aventura cada vez que se lo permitía el tiempo o que el cuerpo lo demandaba. ¿Que si tomaba? No mucho, lo mas para ser alegre. Por ser todos hombres en la familia se las podían arreglar más fácilmente. Los negocios de don Jorge marchaban bien, el cada año hipotecaba sus propiedades y rentaba tierras y se dedicaba a la siembra y recolecta de la caña, así poco a poco rentaba menos y decidió comprar tierras, para con el tiempo no tener que hipotecar su casa, ubicada en una de las mejores y tranquilas zonas de la ciudad.

En nuestro pueblo cuando se tiene algo o mucho, es necesario demostrar que se tiene todo. Y por eso era vital tanto para la obtención de créditos del banco, como para la tranquilidad emocional de sus hijos y los padres de sus compañeros del colegio católico que se notara que ellos a pesar de no descender de hidalgos, tenían todo lo que se demanda en una sociedad que vive de las apariencias. Así su prosperidad que el no negaba ni aceptaba, sino que simplemente al ser destacado como ejemplo a seguir, mostraba una sonrisa con mirada de satisfacción campesina, sonrisa que en el imaginario de todos se interpretaba como modestia, y por consiguiente de sabiduría, no dejaba dudas su rostro propio de la Virgen de la Humildad veneciana, era un ejemplo para la buena sociedad. Su desarrollo en la siembra de la caña de azúcar y sus buenas y populacheras costumbres lo llevo a ser propuesto como presidente de la asociación de cañeros de la ciudad. Ser presidente de esta asociación consistía en organizar un baile anual para las fiestas titulares de la ciudad, elegir una reina de la caña, y armar una carroza para el desfile general que organizaba la municipalidad. Se puede decir que fue un buen organizador, hizo populares y hasta tradición que perdura: las barbacoas, que no son otra cosa que ventas de carne asada, consomé de res, tomate y cebolla picadas acompañadas con arroz; con el fin de recaudar fondos.

Desde su primer y grandiosa barbacoa para la carroza de la caña, han sido incontables las barbacoas que en nuestra ciudad se organizan en beneficio de las variadas obras benéficas: para el hospital, teatro, iglesia, el asilo de ancianos, la guardería de niños abandonados, graduaciones de bachilleres, para reparaciones de la escuela, kínder y el instituto. Bueno nadie en su sano juicio que se preciara de ser un buen organizador o filántropo en la ciudad no podía dejar de tener en su currículo vitae el haber organizado una barbacoa. Paso a la historia de la ciudad como el fundador de las barbacoas benéficas. Esto por supuesto le dio fama. Por que para que negar, la carne asada es un platillo que cuando se esta fuera de la patria se extraña. A esta bien ganada popularidad se sumaba las exageraciones de sus amigos y las envidias de otros tantos, y que detallarlas para este relato no son importantes pero que influenciaron -hay que decirlo-  en la decisión de llevarlo a la política. Si, los organizadores del partido nacionalista se detuvieron a analizarlo y comprendieron que el podría ser un buen gobernador, para luego ser un buen candidato a alcalde. Dispuestos a seducirlo los políticos lo invitaron a una barbacoa donde recibió el titulo político de padre de las barbacoas, y que ahora era el momento histórico de pasar a más, a servir al noble, leal y querido pueblo. Lo cual demandaba su nombramiento como gobernador de la ciudad.

Aquí por motivos de entendimiento creo es oportuno aclarar como funciona nuestro sistema político local, el gobernador es un cargo que se nombra de dedo. Es, según dicen el representante del presidente en nuestra ciudad. Pero con el tiempo se sabe que incluso a los gobernadores el presidente los hace pedir audiencia y no les instala línea directa con el, esto es pues un trabajo mas para  los políticos locales que están obligados a designar a un tipo simpático, sin aspiraciones personales, que sea obediente y que sepa entender que esta allí como adorno. Pero es de vital importancia que sea simpático y que la gente aunque sea en apariencia crea que es bueno. Por que es posible que de allí, se le designe como candidato a la alcaldía municipal, que si es de elección popular. Ah y no se piense que a los partidos les interesa ganar la alcaldía, no lo que sucede es que las elecciones de diputados se llevan a cabo junto a las de alcaldes, y en la creencia política nacional se asegura que la indiada al recibir las dos papeletas marca primero la de su candidato a alcalde favorito y por antonomasia idiotesca marca la papeleta de diputados en la misma bandera. De allí que el candidato a alcalde tenga que ser conocidísimo, pueda gastar su propio dinero en su campaña y que el día de la elección obtenga los votos necesarios para que el presidente obtenga uno o dos diputados que en efecto le ayudan a gobernar al aprobar sin chistar las leyes que el necesita para el bien del país y de todos nosotros. Una vez explicado a grosso modo nuestro sistema político, puedo continuar lo que nos ocupa.

II

Don Jorge acepto como era de esperar su nombramiento nadie puede resistirse a la adulación política. Nadie. La única pregunta que hizo fue: ¡pero como! ¿Ustedes creen que yo estoy capacitado para este tan grande y responsable cargo?  A lo que uno de los asesores del partido y que con el tiempo se convertiría en su más cercano colaborador, con simpatía política le repregunto: ¿pero usted sabe leer y escribir, no? Y firmar también le respondió. Pues no se hable más le dijo, es usted nuestro hombre y yo estaré a su lado para ayudarle, – le respondió el asesor político- .Una vez sentados en su despacho lo primero que le recomendó fue que ya no permitiera que lo llamaran don Jorge, sino que simplemente seria: Medranito. Por que era mas cercano a la gente, y además de esta manera se evitaba pensar que se sentía a pesar de su estatura, pequeño, sino más bien tenia la gran entereza y carácter de reírse de si mismo y de su naturaleza humana, así los adversarios ya no tendrían que inventarle algún apodo deshonroso o anti político.  En política –le dijo- el que golpea primero, golpea dos veces.

Medranito comenzó a darse cuenta que ser gobernador era muy cansado y complicado. Sus días eran pesados en cuanto a actividades meramente innecesarias pensaba el, pero una y otra vez le explicaba su asistente que era y había sido así, desde la colonia española y que no entendía el por que se quejaba. El estaba ahora donde antes había estado don Luís de Moscoso, fundador de nuestra ciudad, por orden de su cuñado Pedro de Alvarado, que a su vez  era cuñado de Hernán Cortes, fundador de la Nueva España, y le comenzaba a repasar la historia de la quema de los barcos hecha por Cortes, para no dar NUNCA  marcha atrás. Su agenda comenzaba el lunes, este día tenía reuniones con todos los encargados locales de la administración de gobierno, esto duraba todo el día. Los martes les tocaba el turno a los alcaldes de los municipios del departamento, quienes le solicitaban los recursos del gobierno central para sus municipios, los que  a su vez obtendrían respuesta hasta el lunes cuando él otra vez se reuniese con los delegados de los ministerios.

Los miércoles con los políticos del partido de gobierno, esto era para diseñar estrategias políticas coyunturales, así como pensar como arrebatarle la alcaldía al partido de oposición, inventarse rumores para los periódicos locales y si la información era sustanciosa algún titular en los diarios nacionales, también servía para hacer llamadas anónimas a algún militante importante de la oposición –por supuesto que no para matar o secuestrar alguno- , al final se discutía sobre las plazas para parientes o correligionarios. – Y  fue durante una de estas reuniones según su asistente cuando le vio la madera de líder-,  en una de estas veces con los miembros del partido expuso que: el pensaba que dar las plazas del gobierno a familiares no era correcto, por que simplemente la practica demostraba que los familiares no están dispuestos a dejar su trabajo durante la campaña, por que son parientes de algún miembro del partido, y esto nos disminuye la fuerza de trabajo dentro del partido.

Por el contrario un correligionario estará siempre dispuesto irremediablemente a  decir presente cuando así se lo demandara el partido, por que entendía que su familia y el podían contar cada día con el sustento gracias al partido. Así que propuso que lo mejor seria que para los puestos de trabajo se les diera prioridad a los correligionarios, y después por supuesto a los familiares. Y para remarcar que sabia de lo que hablaba, recordó su invención de las barbacoas, como un ejemplo de como dirigir una orquesta sinfónica, y que lo mismo era dirigir un pueblo y un partido político. Y que ahora entendía que en conclusión organizar un barbacoa era igualito que dirigir el país, y que como ellos podían constatar a el se le daba bien organizar barbacoas y que por ese simple hecho no cabía discutir su propuesta. Todos los miembros del partido comprendieron que ante ellos estaba ya surgiendo el nuevo líder, El Salvador de la ideología nacionalista, el nuevo prócer, el archicaudillo. Luego después de asentir y aprobar y hacer constar en las actas la nueva iluminación del gobernador Medranito, como era habitual se reunieron en el club nocturno el Marques, propiedad de  un homosexual transformista que interpretaba canciones de Dorothy Moore.

Los jueves con un poco de desvelo y una leve resaca, llegaba a las diez de la mañana. Y no a las ocho como era lo reglamentario, se justificaba en que, ser gobernador requería su presencia incluso en horas de la noche en lugares distantes y que por eso, los jueves llegaba tarde, así que las reuniones se comenzaban a las diez y treinta. Los Jueves, sostenía encuentros con todas las asociaciones civiles de la ciudad, que para nuestro caso eran: La hermandad de caballeros del santo entierro, las señoras marianas, la cofradía del barrio la Merced, la Cruz, el Calvario, el Centro, san Francisco, san Nicolás, la camarera y el modisto de la Reina de la Paz, que a su vez era la patrona nacional, la orden de las hijas de María, las hermanas de la virgen de la leche, la hermandad del santo Vía Crucis, el club de Leones, los Rotarios, 20-30, boy scout y los comisionados cantonales que llevaban las informaciones de toda las personas de su localidad al gobernador Medranito. Como es de imaginar después de estas cansadas reuniones donde se analizaba desde la forma de entonar los cánticos, hasta la inmoralidad del club Marques, y que puestos en este punto de la agenda invariablemente el gobernador Medranito pasaba a ofrecer un ágape de atole, con pan dulce a todos los presentes. Los Viernes eran mas alegres, estaban destinados a los casamientos, se pasaba todo el día casando y diciendo discursos, envidiando las novias de los novios, y lamentándose por que el aun no había podido casarse. Los sábados y Domingos los dedicaba a sus plantaciones de caña de azúcar que sin su diaria presencia estaban resintiendo ya su producción. Se quejaba de no poder hacer nada más en cuanto a tanta necesidad que observada por la ciudad.

III

Con el tiempo, su trabajo se convirtió a su parecer en una basura gris. Y además le impusieron la necesidad de viajar una vez al mes a la capital a reunirse con el ministro de gobernación. Ya estaban cerca las elecciones y era necesario –según palabras del ministro- tener alineados a todos los gobernadores del país. Conforme se acercaban las elecciones los viajes fueron cada vez mas frecuentes, el buen ministro le asigno un coche de doble tracción nuevo para hacerle más cómodo el viaje –según dijo-  a su gobernador favorito, pero la verdad era que el ministerio adquirió un coche para cada gobernador. En la oficina no existía la plaza de motorista fue entonces que su asistente tomo también las funciones de motorista, previendo que esto con el tiempo ameritaría un aumento salarial. Pero como a todo chancho le llega su domingo, el día fatal se dio debido a raras circunstancias del todo no aclaradas en su momento. El coche del gobernador conducido por su asistente, volcó carretera hacia la capital. El conductor como siempre salió ileso, el gobernador murió en el acto. Contra el asistente los fiscales no presentaron cargos. La experticia policial arrojo que una llanta estallo y que eso hizo perder el control al conductor.

Se sabría con mas escandalosos detalles que: el gobernador que había estado bebiendo un día antes, al ver que el coche salía de la calzada rumbo hacia un barranco, se había lanzado fuera, en pleno movimiento de vuelco, el coche se detuvo  antes de precipitarse. Y el gobernador Medranito murió de los golpes recibidos por la caída en movimiento desde el vehículo oficial. Pero además con el tiempo se desvelaría con más estupor que: nuestro gobernador bebía cada vez mas seguido. La causa era que una vez al salir del club el Marques, en estado de ebriedad y por causa de que su asistente se habría quedado a dormir en el cuarto del dueño del Marques, el se marcho borracho a casa. Por el camino atropello a una mujer en estado que días después murió en el hospital.

Agobiado el gobernador Medranito le contó esto a su colaborador minutos antes de escuchar ambos un fuerte estallido que los hizo tumbarse por la carretera, el gobernador había dicho antes de ese estallido que: comprendía que su carrera política estaba arruinada, su popularidad se derrumbaría, y los políticos de su partido lo echarían sin piedad a los leones, y que jamás podrían entonces arrebatarle la alcaldía a la oposición por su culpa, todas las viejas beatas y dignos miembros de nuestra pequeña sociedad le darían la espalda. Le confeso que bebió demasiado una noche antes de su viaje a la capital y que se sentía deprimido y que esperaba una forma digna de salir de este escándalo. Quiso el destino que se estallara un neumático en la carretera y que el inexperto motorista perdiese el control y él en minutos decidiera suicidarse antes que perder todo lo que se le había dado por ser buena persona.

Su hijo mayor se convirtió al saberse toda la verdad en el pueblo en adicto a las drogas, pide y estafa cada vez que puede. Tamalito su hijo menor vive con una tía viuda. Estudia abogacía, vende carne asada a domicilio y las prepara para quien lo contrate. Piensa en ser político. ¿Yo? sigo trabajando en la gobernación, sigo siendo asistente del gobernador, pero eso si, ahora hay un motorista asignado. Al partido ya no me invitan por mi publica amistad que tenia con el dueño de el club el marques. El club Marques fue cerrado, y su dueño ahora es pastor de una iglesia protestante.

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