Escrito por Marvin Aguilar
Durante las clases de antropología descubrí que: un ser humano, puede resultarle a otro, el ser más incomprensible del mundo. He regresado al país desde hace cinco meses, notando que los sectores urbanos y profesionales están hartos de ARENA, y que junto a los jóvenes desean de manera rápida un cambio. Este, lo representa Mauricio Funes. Él ha asegurado que puede generar 200,000 empleos en cinco años invirtiendo por parte del estado 4,000 millones de dólares en proyectos. Es posible. No si fuera porque el país produce 60,000 o 70,000 bachilleres al año; el reto se antoja un hito. Pero además Funes, ha comprometido su palabra para volver al salvadoreño un ciudadano con más poder adquisitivo. Léase garantizarle el consumismo.
En el párrafo anterior esta planteado el problema básico de El Salvador, y a la vez la salida idónea, con un cambio que se centre en trabajar para la clase media y no en las clases altas como hasta hoy ha sido la política de ARENA. Tan sencillo como ir a votar un día de verano por Mauricio Funes. Un anhelo de voto masivo por la izquierda que los campesinos, adultos mayores, y población religiosa no lograron echarle al traste, al sueño egoísta de los sectores que vivimos en la ciudad (que dieron el gane a Funes) de seguir consumiendo de forma irrazonable. Básico es para nosotros mantenernos un modo de vida que permita olvidar que somos mestizos con déficit de atención, que por eso poseemos una autoestima baja, y que la propensión marginal al consumo ha sido la salida emocional y/o psicológica a nuestro decadente hedonismo urbano. Legitimo.
Funes, es el peor candidato para el cambio que la militancia histórica del PCS o las FPL ha pensado para el país. Sino leamos lo que nos dice Víctor Flores García en su artículo Los Privilegios de la Ceguera, publicado el lunes 9 de marzo de 2009, en el faro.net: “Mauricio me había contado cómo Handal lo vetó en la elección pasada, aún cuando ya se sabía que él tenía mejores oportunidades que el septuagenario dirigente, quien proclamaba muy orondo que prefería perder a la entronización del “neoliberalismo” en sus filas. La misma historia padeció Héctor Silva ante Facundo Guardado”.
Funes no es la garantía para comenzar una revolución democrática. En el mismo artículo Flores García nos lo confirma: “La inercia del pasado es tan grande que un líder del FMLN me dijo sin mover un músculo: el cambio real llegará hasta el 2014”. Con el triunfo de Funes, triunfa el sistema que ha sido diseñado y sostenido por la derecha. Por eso el doble discurso entre el candidato y el FMLN, y finalmente por eso el silencio de la dirigencia al final de la campaña cuando se nos descubre la alianza entre Funes, sectores oligárquicos y de la masonería del país. Pasando por la trastocada ideológica que la candidatura Funes le ha impuesto al FMLN histórico, por que ahora tenemos que hablar del FMLN moderno, abierto nos dicen. De esta manera se incorpora a expulsados del FMLN a la candidatura de Funes o se mezcla a Duarte, el legitimador de la dictadura con nuevo rostro que impulsó USA con la candidatura del FMLN. Y si al final no entendemos esta alianza entre mencheviques y bolcheviques, pues es simplemente que no alcanzamos a dimensionar que lo que Funes busca es un cambio sin traumas. Es la tarea para un hombre que será el presidente de una nueva era: la de después de la posguerra. Y el silencio de la dirigencia es revelador cuando Funes se declara el modernizador de la izquierda, esa misma que en la noche del triunfo lo llamó el “comandante Funes”.
Hasta ahora la formas y maneras de la izquierda habían sido respetadas por los sucesivos candidatos del FMLN, Zamora, Guardado, Handal, tanto en las creencias como en la práctica. La propaganda electoral había hasta hoy, evitado igualarse a la derecha, no era real pretender competir en el campo de la propaganda de la misma forma que lo hace ARENA. La posición de aparato electoral predominó sobre la de base popular, así esto fue resuelto sin ninguna explicación ideológica. Con esto la actual candidatura violentó no una línea partidaria, sino una posición ideológica. Ya que al presidente electo no le interesan los debates ideológicos sino el fortalecimiento de la democracia. Válido.
Por eso Funes despierta los entusiasmos de la clase media, porque nuestra clase media no esta dispuesta a buscar nuevos hedonismos. Jamás. Renunciar al coche, al celular, al cable, al internet, a los cosméticos para ser eternamente joven y bello, al gimnasio, a la ropa de marca, a la visa yanqui, a aspirar, desear, al prestigio, incluso una vez muerto a la esquela en el obituario, al entierro estilo americano. No jamás. Después de todo es la civilización, la época de la tecnología y pensar en huertos caseros es ser indio, para eso esta el supermercado, que cada semana se pone caro y que ARENA hasta hoy no hace absolutamente nada para evitarlo. Ya Mauricio Funes anunció que no habrá controles de precios para no amenazar a los productores. ¿Los precios seguirán entonces aumentando? ¿Frente al clamor de venganza?
La izquierda no debe renunciar a las ideas básicas del marxismo, que en la actualidad se centran en la conservación de los recursos ecológicos y con eso garantizar la auto perpetuación de la especie humana, animal y vegetal. Y pasa por el reconocimiento, protección, reparación y restauración del auto dominio de las culturas de los pueblos indígenas, que son nuestras formas también; así como la defensa de los sectores marginados u oprimidos, que en la actualidad van mas allá de campesinos u obreros; hasta finalizar en el uso racional y comunitario de los avances tecnológicos que pueden surgir a lo largo de nuestra historia. Ideales nobles si se analizan en frio y justicia. Los de la izquierda hoy.
La verdadera batalla de la izquierda esta en devolver el hombre a la naturaleza, de donde ha sido secuestrado por la violenta cultura de masas, por el consumismo y por la mercantilización de las relaciones personales. Esa es la lucha ideológica hoy entre derechas e izquierdas. Concluyo basado en las palabras de Flores García, que lo trágico con el FMLN es que a partir del 15 de Marzo se ha convertido en un partido corporativo, que da empleo, que tiene un aparato, asalariados de un cuerpo burocrático con gran capacidad electoral, sin pretensiones doctrinarias, con maquinaria para la disputa en las urnas. ARENA en versión izquierda.
ARENA, es culpable de decirles a la clase media que pueden demandar una forma de vida que para la realidad económica nacional no es viable y no puede ser sostenida sin profundizar las desigualdades. Sobre esto, según Flores García otra amenaza pende sobre El Salvador: si no hay inversiones, en dos o tres años comenzarán los apagones. La factura petrolera se disparó en 2008 de 1.300 a 1.800 millones de dólares. No hay consenso en los proyectos energéticos, como el desarrollo del carbón en La Unión, apenas en la termoeléctrica se ha avanzado. Se necesitan 1.000 millones de dólares para invertir en dos presas, esperemos que el plan anti evasión y contrabando logren reunir los fondos suficientes para esta inversión y nos sea develado el acertijo político sobre la gran evasión (culpa de los ricos) que impide el desarrollo del país, ya que sino: ¿Se recurrirá a los préstamos que ha venido rechazando el FMLN en la Asamblea Legislativa o terminará Funes cediendo a la presión por parte del FMLN de ingresar al ALBA? En relación a esto último el presidente electo ha dicho que NO, si esto pone en riesgo las relaciones con USA.
Al pueblo le convendría tomarse en serio lo que Daniel de Foe nos hace reflexionar como espectadores ciegos de la vida de Robinson Crusoe, que se marchó a recorrer su isla y notó con pesar que le había tocado la peor parte para vivir. La otra parte era mejor (debió haber sido el lado norte): pasto verde, papagayos, tortugas, una vegetación increíble; pero todo aquello le resultó extraño y decidió no mudarse a ese lado, que aunque mejor que donde el vivía, era precisamente en ese fea tierra donde logró comprender que las mejores cosas de este mundo son buenas hasta tanto que bastan para nuestro uso, pero pasando de allí no nos sirven ya para nada.
Estos siguientes cinco años, se me antojan develadores de mitos.
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