Por Juan Carlos Aparicio
Te escribo esta misiva obligado por las circunstancias. Había tomado la resolución de sostener que tu problema no es mi problema; pero ahora resulta que sí lo es. Sucede que mi nuevo vecino (que de paso te cuento es un “new rich” empresario del transporte, microbusero, que quizás conozcas), ha decidido no mover uno de sus vehículos que obstaculiza la entrada de la colonia porque está precisamente ocupado viéndote en las noticias. No valieron las quejas sucesivas de los demás vecinos con tal propósito, él se quedó allí, mirando sin más, como Homero Simpson frente a la TV, hasta que no tuvimos más remedio que llamar al vigilante de turno para ver si logra hacerlo reaccionar.
Lo cual me hizo pensar, Hombre, la verdad que nadie quiere tener a un idiota como vecino y fue así como me vi obligado a escribir esta carta, pero no porque te considerara tal, sino por las circunstancias en sí.
Estimado Goriletti (si ya sé que te llamas Micheletti, pero es que me gusta más el otro, porque me recuerda a un peluche que tenía mi sobrina, al cual tan pronto lo abrazaba, tan pronto le daba una patada y lo lanzaba por los aires a la calle), déjame explicarte que en principio, a mi Honduras solo me da para ir de vacaciones a Copán o Roatán y que para tales efectos me da igual si estás tú, Zelaya o Trespatines, porque voy de paso y me regreso y no voy a estar allí toda una vida para ver en qué acabas, pero sucede que tú, como vecino, te digo que la hiciste gorda, no sé si era tu intención, quizás como todo vecino pensabas que podías subir el volumen de tu estéreo sin que nadie te golpeara la puerta para jalarte de los pelos, no lo sé. Pero la cosa es que le has quitado el sueño a todos los presidentes de la región. Créeme que es cierto. Los has hecho trabajar de noche y tomar resoluciones de madrugada! cómo no te van a estar odiando?
Mira, quieres una opinión? hazle caso a la OEA, de verdad, este organismo le hizo a Honduras un gran favor y están en deuda con él, porque si no lo recuerdas fue la OEA la que a mediados de 1969, cuando estuvimos en guerra resolvió contra El Salvador y nuestro país, de muy cumplido, se replegó en el territorio para quedarse así de reducido. No conformes con eso, nos pelearon los bolsones y para más, se vienen a trabajar acá, como si tuviéramos todo ese espacio.
A propósito: cambia de canciller. Ese tipo cuando dice que El Salvador es un paisito tan chiquitito, que cuando jugamos al fútbol y se tira la pelota cae en otro país, acaso no recuerda que la guerra fue por el fútbol? no hay derecho hombre para hablar así de holgado, porque te digo que si a las cabales nos vamos, nuestras fuerzas armadas hubieran llegado hasta San Pedro Sula si no fuera por la OEA, a la que ahora no haces caso y entonces tú no estarías como estás, para comenzar porque no estarías en territorio hondureño sino en El Salvador y además, como ya son conocidas tus habilidades políticas, no hubieras llegado tan lejos, porque te habrías encontrado con los tigres políticos nuestros y me temo que no hubieras pasado de destapar botellas de refrescos en las campañas electorales.
Como latino entiendo que en Honduras así lo resuelvan todo, a lo machote, si muy macho y por eso tiro balas, como no; con esa mentalidad tan justificada pronto se aniquilarán (cosa que al final creo que nos favorece, porque la verdad es que nosotros aquí estamos un poco apretados). Así que deja eso de la presidencia para después, que nadie quiere tener a Juan Charrasqueado como vecino y quizás así ya no salgas en la TV y mi nuevo vecino finalmente se apure a quitar su enorme microbús de la entrada.
Cheque.
.
.
