Bob esponja ¿gay?

Por Marvin Aguilar

Stephen Hillenburg creó desde 1999 estos dibujos animados para niños de 4 a 12 años. Junto a Bob están arenita mejillas, una ardilla y Patricio. Una creciente publicidad pro-gay ha disparado las cruzadas entre conservadores que alertan sobre la posibilidad de que la caricatura infantil, tan popular termine por influenciarnos a caminar de la mano con los amiguitos y, andar con carterones de mujer. No solo, se suma además un estudio reciente de la Universidad de Virginia que sostiene: la serie afecta la atención y aprendizaje de los infantes. Igual se sospecha de Calamardo.

La verdad es que el personaje es un adulto que actúa como niño, va vestido como los chicos americanos en las escuelas: pantalón corto, camisa planchada, corbata. Los personajes son en criterio de su creador asexuados y, sugiere apagar el televisor para hacer las tareas y no ser distraídos. Son los mayores que ven con ojos de miedo e hipocresía. Los niños – dijo en Barcelona Hillenburg el pasado mes-  pueden caminar agarrados de la mano, medio desnudos sin ningún morbo.

Muchas personas han querido ver en publicidad o series contenidos homosexuales: los teletubbies con Tinky Winky; los caballeros de zodiaco, que en Facebook tiene una página que se llama: los caballeros del zodiaco eran regay; South Park con el señor Garrison; Leoncio el León tristón; el Oso Yogi y Bubú o Winnie Pooh. Sus autores declaran que sólo buscaban reflejar amistad y compañerismo.

Jonathan y David

Quienes ven en la publicidad social intenciones satánicas o gais pasan de largo la historia que narra la Biblia en I Samuel: Saúl hizo llamar a David, joven pastor a su corte después de enterarse que había matado a Goliat; allí el alma de Jonathan se apegó a la de David y le amó como así mismo. Jonathan hizo pacto con David pues le amaba como a su alma, y quitándose el manto que llevaba el príncipe hijo de Saúl, se lo puso a David, así como sus arreos militares, espada, arco y cinturón.

Jonathan siempre estuvo con él, en situaciones que incluso se vio obligado a decidir entre David y su padre. Tal fue la relación que su progenitor encolerizado le grita: ¡hijo perverso y contumaz! ¿No sé yo que tú prefieres a David para vergüenza tuya y de la desnudez de tu madre? ¡Pues mientras el hijo de Isaí viva sobre la tierra, no habrá seguridad ni para ti ni para el reino, manda, pues, que lo atrapen y tráelo, porque hijo es de muerte!

Jonathan se enfrentó a su padre y respondió: ¿Por qué ha de morir? ¿Qué ha hecho? Enojado el rey le arrojó su lanza para herirlo. Convencido del deseo de matarle, Jonathan fue al día siguiente a reunirse con David para confirmárselo, decidiendo David huir, despidiéndose emotivamente ambos.

Finalmente Saúl y Jonathan mueren en la batalla de Gelboé. David escribe para ellos una preciosa elegía en la que destacó una mención a Jonathan: … ¿Cómo han caído los héroes en medio de la batalla? / ¿Cómo fue traspasado Jonathan en las alturas? / ¡Angustiado estoy por ti, Jonathan, hermano mío! / Me eras querido. / Y tu amor era para mí dulcísimo, / más que el amor de las mujeres.

Sacerdotes, pastores, rabinos judíos consultados han sostenido que esta relación es la prueba de amistad pura, sincera, hermandad entre dos hombres. Jamás insinúa una posible etapa homosexual en David me dicen. Desde luego yo les creo, como de igual creo al creador de Bob esponja. No seré yo quien pondrá en duda las explicaciones de los representantes de Dios en la tierra, así como las de los diseñadores de una caricatura.

Tenemos suerte de vivir en esta época, estamos librándonos de los estigmas.

El gran problema que presenta involucrarse en juzgar las cosas con juicios morales, es que no resuelven en nada los problemas reales. Es pérdida de tiempo: una de las respetables señoras que escribe en el Diario de Hoy llegó a sostener que la crisis económica que vivía España, Grecia y Portugal era debido a que eran gobiernos socialistas. No se entera sobre la sorprendente recuperación de Islandia cuya primera ministra es una lesbiana o, de la caída del muy católico Silvio Berlusconi en Italia.

La prostitución es mala, es pecado. De acuerdo, pero si eso resolviese los orígenes de ese fenómeno, si esa simple valoración y condena sancionando penalmente con hasta 4 años de prisión a quien la ejerza o contrate arreglase de un tajo la situación actual y futura como ha sido hasta ahora nuestra única forma de resolverla ¿existirían la cantidad de trabajadoras/res sexuales que hay? ¿Produce el sistema seguridad y felicidad?

Las drogas, asumimos es un mal moral, pero es un problema de salud, ya que el que las usa, no es un delincuente sino una persona con una distorsión.

La homosexualidad es acusada de inmoral. Actitudes, suposiciones y valores nos impiden verla como una preferencia que ha estado allí y, pesar de las crueles, criminales, divinas y diferentes formas de reprimirla – homofóbicos salvadoreños aseguran es curable-  a lo largo de la historia sigue persistiendo. No valdrá la pena preguntarse ¿habrá otra forma entonces de abordar este colectivo?

¿Solo la condena es buena? Deberíamos ver la violencia no como un crimen, sino como un problema de salud pública para la que debemos desarrollar medicina preventiva y, eso solo será cuando encontremos soluciones creativas además de castigar con cárcel por supuesto.

Las ideas fundamentalistas son inútiles, inaplicables, irreales y dejaran de ser implementadas a futuro ya que en vez de eliminar lo que pretenden detener, estimulan su desarrollo con tal fuerza que terminan todos sucumbiendo –a las llamadas por ellos-  patologías: divorcio, adulterio, homosexualismo, drogas.

¿La estrategia nacional-religiosa? Mezclarlas convenientemente con delitos para lograr su condena social y obtener paz personal. Buscando justicia hacen un daño terrible, cuando lo lógico es que lo que hay allí afuera es lo que existe, no su mundo genial de las cosas, porque no todos somos iguales, afortunadamente.

Medimos sólo por el poder económico que se posea, no por la contribución a la sociedad que se haga, ¿podemos entonces en un pais donde la cacha es permitida hacer juicios de valores morales? La distorsión de valores que existe la provocan quienes defienden la supremacía del capital sobre la inteligencia y no olvidemos antes de cualquier juicio sobre los audiovisuales, publicidad o internet que la violencia más criminal es la pobreza.

Kill switch to Internet

Por Marvin Aguilar


Silenciarnos cuando debemos protestar nos acostumbra a la cobardía. La World Wide Web ha permitido democratizar la información, hacer del conocimiento un bien que permite a un número mayor de letrados interpretar mejor la información debido a la cantidad de fuentes con que se cuentan, no solo, consultar entre diversos usuarios faculta saber qué hacer con la información. Engañar es ahora difícil.

El debate sobre las ideas, donde se construye la ideología esencial, que en la calle se convierte en discurso dominante se ha venido haciendo, controlando desde los  medios. Quien controló los media impuso su lógica. Internet cambió esa dinámica. Esa variación de reglas pone nervioso al poder, porque ese señorío esta rápidamente pasando a manos de la gente.

Sólo en El Salvador se estima un total de 1, 200,000 usuarios en red y continua aumentando. Una clase política que privilegiara la alfabetización tecnológica del pueblo lucharía por volver internet un acceso gratis en toda la nación, abaratar aun más las computadoras móviles, los Smartphone para que la información fluya rápida, veraz. Pero lo que se pretende implementar desde Estados Unidos es legislar para controlarnos, buscando un pretexto para poder apagar en un momento dado el internet cuando el stablishment se vea directamente amenazado.

Pensar versus entretenerse

La diferencia entre internet y televisión es que el primero permite seleccionar lo que nos interesa, nos podría llegar a educar, tiene el potencial de convertirse en un transformador humano impresionante, el segundo se convirtió en lo que un grupo de personas ha decidido que consumamos con el objetivo de dominio social, crea un mundo ficticio, haciendo verdadero todo lo que vemos a través del televisor, que para el caso salvadoreño es un miembro nuevo de la familia.

El 85% de las noticias que se producen en el mundo están controladas por una serie de empresas con una misma ideología. Ellos han impuesto la doctrina de lo que no se ve o no se publica no existe: yo dueño de los grandes medios no te otorgo voz, pues no puedes decir tu idea. Ante demandas populares el doble lenguaje sirve para seguir con apariencia democrática convenciendo a las personas de mantener, pesar de grandes desigualdades un sistema que reserva decisiones para unos pocos.


Internet puede derrocar gobiernos, desmontar mentiras, cambiar la historia y, todo ello sin el consentimiento de los medios tradicionales de comunicación. En la actualidad ya no son ellos quienes tienen el monopolio de la agenda periodística, cada vez queda claro su manejo de las notas, criticados por la mayoría continúan siendo fuente obligada de consulta –tal como se comprueba en los records de sitios web más visitados en el país- pero se aplica el axiomático discernimiento y un obligado filtro que mina su credibilidad-poder.

Un medio digital trabaja para el público, el tradicional lo hace para una empresa, esta le exige en sus escritos no solo una determinada capacidad técnica sino además una posición ideológica, sino posee ambas son despedidos. Este cambio de realidad es clave del éxito en los nuevos medios: los digitales. Además siendo más económica la distribución en red la independencia de las viciadas maneras de hacer periodismo es factible.

Existe en algunos trasnochados la idea de un sistema opresivo hacia el ciudadano que va desde lo social a lo económico, esto solo es posible con el monopolio del discurso, en El Salvador este se impuso desde tres pilares fundamentales: Dios, Patria, Capitalismo. Nadie puede salirse de ese paradigma porque de inmediato se le acusa de ateo, antipatriota y subversivo.

En La Página los lectores han podido comprobar para gusto o disgusto que no existen vacas sagradas ni temas tabú. Que imponemos el debate con violencia, si se quiere, pero ¿acaso Jesús cuando fue al templo no irrumpió con furia, brusquedad y agresión? El poder deviene de cuanto más acceso tenga la población a los nuevos medios y que tan propietarios de ellos se sientan, es decir aquí no ser unidireccionales, el nuevo medio es multidireccional, es liberal democrático. Pertenece más al cibernauta que a grupos de poder anacrónicos. Simple nanotecnología aplicada al periodismo.

Un atentado cibernético para justificar la intervención

Daniel Estulin en su libro Desmontando Wikileaks predice un auto sabotaje de magnitudes similares a las del 11 de septiembre en NYC, aplicado a la red para de esa manera instalar un kill switch en internet y apagarlo.

Eso es la ley SOPA o PIPA estas facultarían de medios legales para bloquear el DNS o dominio de los sitios que fueran detectados como infractores, además de intervenir en motores de búsqueda, publicidad o sistemas de pago que faciliten el funcionamiento de los mismos. Es por ello que sitios como Google, Yahoo, Facebook, Twitter, PayPal, eBay, YouTube y todas las plataformas que utilicen sus servicios, así estos sean blogs, se verían afectados por el planteo legal y contarían, en consecuencia, con menores márgenes de libertad y movimiento.

Aducen luchar contra la piratería, seguridad, pero es control estatal sobre un bien de la humanidad, cerrarnos los ojos: cuando molestemos demasiado, al exigir transparencia, justicia, en el momento que nos harte el sistema y deseemos cambiarlo, indignarnos. Es nada más y nada menos que la instalación de la dictadura en la WWW, que busca “moderar” los contenidos que los usuarios suban o descarguen, censura que hasta el momento no existe.

Al poder siempre le asusto cuando la gente salió a las calles, ahora de igual tiemblan al saber que cada vez es difícil ocultar, disimular y que llegados a las urnas el reclamo será contundente. Por eso desde aquí apoyamos los apagones por la libertad de expresión que nos ha otorgado el internet a muchas voces que nunca los oscuros detentadores del poder – ese que le han robado al pueblo embrutecido-  nos hubiesen permitido. Si están a favor hagan circular este texto.

22 de enero de 1932

Por Marvin Aguilar

Alberto Masferrer en mi criterio define muy bien la forma en que las dirigencias políticas salvadoreñas entienden debe ser el comportamiento de un miembro de un partido: cuando cometí la imbecibilidad de meterme a eso que llaman política militante durante un año, me volví áspero, fanático, descortés y tonto. No hay estado de ánimo que vuelva [al salvadoreño] más apasionado y estrecho. Uno sabe más que los otros, uno solo es honrado, instruido, inteligente y patriota. La soberbia se desarrolla intensamente y con ella, claro la necedad. Esos son los rasgos históricos de los políticos salvadoreños a lo largo de la vida patria.

Es notable como el salvadoreño común adopta esta actitud como conducta ordinaria al escuchar una idea distinta, nueva, diferente a sus creencias. Primero la ridiculiza, trata de silenciarla, imposibilitado de destruirla termina diciendo: estás totalmente equivocado. Cuando lo correcto sería: no estoy de acuerdo contigo. Imposible permitirse el libre pensamiento; entendiendo que los disensos  construyen mejores consensos y, que si bien la democracia –modelo que hemos apostado instalar- es la voluntad de las mayorías, le es a la vez inherente, imperativo categórico, el respeto a las minorías. Sin esa norma-valor el sistema podrá ser, pese estar escrita en la Constitución cualquier cosa menos pluralista.

80 años del exterminio de una raza

Rafael Lara Martínez en su ameno libro: Balsamera bajo la guerra fría, El Salvador 1932, historia intelectual de un etnocidio. Recoge entre otros materiales un artículo publicado en Diario Latino el 2 de febrero de 1932, escrito por G. González y Contreras, que es oportuno a propósito de las conmemoraciones de masacres este mes de enero ya sea en el Mozote, 30 años; Izalco, 80 años compartir.

Además es muy ilustrativo debido a que está escrito recién pasados los acontecimientos, repasa los actores del momento permitiéndonos una fuente para un texto simultaneo entre el ayer y hoy, entender mejor sobre qué bases se construyó el país moderno y contemporáneo, el que fue llevado por la intolerancia a la guerra civil, que ahora lucha contra la inseguridad, delincuencia e impunidad.

Los comunistas: comunistas propiamente dichos son escasos en el pais: los teóricos que la entienden y practican. A la sombra de estos han surgido los azuzadores de masas que la han adaptado a los bajos apetitos de la plebe para de una doctrina novísima hacer una palanca contra los patronos: Alejandro Rivas Mira.

Son muchos los falsos comunistas que se han sabido aprovechar de la sinceridad de todos. Al Perderse el ideal, las ideas comunistas solo se transformaron en un simple, caótico y primitivo bandolerismo. Muy similar a la forma en que el ambulantaje pretende justificarse en el centro histórico de San Salvador.

La masa desorientada: la población mayoritariamente era analfabeta. Culpa de las clases altas que no se han preocupado por destruir el analfabetismo introduciendo otros modelos de cultivo y de vida. Los han mantenido en la más desconsoladora ignorancia. Esto vuelve presa fácil a los campesinos y sectores urbanos de los manipuladores de ideas y transforma a estos en propagadores de la violencia. De allí surgió la ola destructora que azotó el país en esos días de enero de 1932. Ahora bien alfabetizar no es transformar al pueblo en un arrogante consumista, que imposibilitado de poseer bienes y servicios obvia los valores que conforman el pacto social.

Los líderes políticos: desde 12 años antes a la revuelta indígena la derecha con don Alfonso Quiñónez Molina en un afán de conseguir adeptos prometió entrega de tierras a los proletarios, sin diferenciar quien podría estar preparado para recibirla y trabajarla. Luego Arturo Araujo con algunos otros candidatos prosiguieron con la tarea de diseminar teorías para disminuir el derecho de propiedad. Impedidos de poder cumplir con doce años de promesas de tierras a los indígenas a quienes se les habían quitado los calpulli ¿no era normal que luego otros dirigentes políticos –izquierda-  usaran la misma estrategia como arma para despertar sentimientos muy enraizados dentro de los nativos? La decepción por ser una clase política manipuladora es entonces ancestral.

La crisis económica: mal labor llevábamos con la chapuz nacional cuando la crisis internacional dejó a las masas desocupadas. Los grandes propietarios no pudieron visionar la depresión financiera, el monocultivo como única fuente de ingresos nacionales, la división entre los ricos, un gobierno abandonado, agricultores embargados dio como resultado un estado de miseria generalizado. Así solo faltaba una idea chispa que encendiera los malos ánimos de la gente. Hitler fue gracias a esas condiciones como subió al poder en Alemania.

Un desempleado nuevo era uno más que sumaba al descontento; propagador, simpatizante de ideas que buscaran cambiar la situación ya sea por la buena –cosa que nunca pasa por estos lados- o por las malas. La clase dominante nunca quiso discutir el tema económico-social, mientras el descontento de las voces de la mano de los comunistas aumentaba.

El egoísmo. En todas las clases sociales salvadoreñas impera la mezquindad: Pobre mata pobre; rico secuestra rico. Ahora ¿imagínense cuando hace agua el barco y todos desean ponerse el salvavidas? De esa forma los pobres empezaron a exigir cosas como si estuviésemos en tiempo de bonanza, imposibles de otorgar; los ricos de igual olvidándose que los pobres son seres humanos y necesitan vivir no cedieron un ápice en sus privilegios de los que se consideraban sus fidedignos detentadores. La iglesia guardó silencio.

Si bien desde la derecha se sostiene que los indígenas-campesinos-comunistas, se lanzaron a la ciudad  para destruir la riqueza, amenazando la vida, la propiedad, poniendo al borde de la ruina nuestra patria, obvian –como bien apunta González y Contreras-  que las mayorías pobres en las que se había gestado históricamente una violencia no optaron por el reclamo con el machete, con el estallido violento por gusto al pleito; todo pudo haber sido prevenido con unas oportunas mejoras salariales, salud, vivienda y mejor alimentación. Bueno es que todo esto aconteció 80 años atrás y ya no sucede más.                           

Nota: les invito a ver aquí en blog.alteriuris.net dos documentales, uno sobre la mujer indígena y otro sobre los Chaparrastiques, la etnia Lenca-Poton.